El FAS ya comienza a tomar decisiones estratégicas de cara al futuro inmediato, luego de confirmarse las próximas remodelaciones del estadio Óscar Quiteño, un proyecto impulsado por el Gobierno que obligará al club santaneco a buscar una nueva sede para sus partidos como local durante el segundo semestre del año.
El director deportivo, Juan Pablo Guzmán, confirmó que la institución ya trabaja en distintas alternativas para no afectar su calendario en la liga local. Entre las opciones más firmes aparece la ciudad de Sonsonate, donde ya existen conversaciones con autoridades municipales para albergar los encuentros.
Alternativas sobre la mesa para FAS
Otra de las posibilidades que maneja el club es trasladarse a Ahuachapán, especialmente para compromisos de menor convocatoria. La idea es contar con varias sedes disponibles que permitan adaptarse a las exigencias del torneo de El Salvador sin perder competitividad.
Para los partidos de mayor magnitud, como los clásicos o duelos de alta demanda, FAS tiene contemplado utilizar el estadio Cuscatlán, aprovechando la buena relación con la empresa administradora del recinto más importante del país.
En el plano internacional, el escenario también está prácticamente definido. En caso de disputar la Copa Centroamericana, el equipo santaneco jugaría sus compromisos en el Cuscatlán, debido a que el Quiteño estará en plena fase de remodelación.
Guzmán fue claro al señalar que realizar inversiones temporales en el estadio actual no es viable, tomando en cuenta la magnitud de las obras y la necesidad de optimizar los recursos del club en este periodo de transición.
Mientras tanto, FAS no descuida el aspecto deportivo. La dirigencia trabaja en mantener la base del plantel y fortalecer el equipo, con el objetivo de competir tanto en el ámbito nacional como internacional, en una etapa que marcará un cambio importante en la historia reciente de la institución.
