Con apenas 25 años, Fernán Faerron sigue siendo un nombre que genera debate en el fútbol costarricense. Nadie duda de sus condiciones: defensor de buen biotipo, personalidad fuerte y rendimiento comprobado cuando ha tenido continuidad. Incluso, en distintos momentos, exentrenadores de la Selección Nacional resaltaron su lectura de juego y sus virtudes defensivas.
En este periodo, su nombre fue vinculado a varios equipos del país Saprissa, Liberia y Cartaginés, entre otros, pero ninguna de esas opciones llegó a concretarse.
En las últimas horas surgió una versión que parecía abrirle una puerta inesperada: la posibilidad de que Faerron regresara al Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Alajuelense, no para el primer equipo, sino para integrarse al Sarchí FC, conjunto de la Liga de Ascenso ligado al presidente manudo a título personal.
Desde Sarchí le cerraron las puertas a Fernán Faerron
No obstante, esa opción quedó descartada de forma tajante. Fuentes cercanas a la institución fueron claras: Fernán Faerron no llegará a Sarchí ni tendrá su día a día en el CAR. En ese entorno no hay espacio deportivo para él y, además, persisten recuerdos incómodos de su etapa anterior en Alajuelense.
Dentro del club no se olvidan episodios en los que el defensor se burló de la afición rojinegra, así como situaciones que fueron interpretadas internamente como actos de deslealtad hacia el grupo. Esos antecedentes siguen pesando, y mucho, cada vez que se analiza la posibilidad de un regreso.
El mensaje es contundente: no hay espacio para él. Al menos no en Alajuelense ni en su estructura deportiva. Así, el futuro de Fernán Faerron entra en una etapa delicada. Su entorno continúa buscando una oportunidad en el fútbol nacional, mientras el defensor enfrenta un momento decisivo en una carrera que, pese a su juventud y talento, atraviesa hoy una de sus etapas más inciertas.
