La Liga Deportiva Alajuelense llegará a su asamblea de asociados de este sábado con un panorama económico que marca distancia respecto a otros grandes del fútbol nacional. Lejos de una simple rendición de cuentas, la dirigencia rojinegra presentará cifras que confirman un momento financiero sólido y un modelo que empieza a rendir frutos.
Según la información que se expondrá, el club ha logrado un crecimiento sostenido en sus ingresos variables, impulsado principalmente por taquillas, socios y ventas en tiendas oficiales. La respuesta de la afición ha sido clave: membresías activas, buena asistencia al estadio y un aumento en el consumo de mercancía oficial.
¿Cuál será el ingreso de Alajuelense?
La cifra central apunta a ingresos históricos para todo el fútbol de Costa Rica. Es de unos $18,5 millones, un registro sin precedentes para la institución. Desde la administración manuda destacan que, comparados con los de hace cinco años, los ingresos prácticamente se duplicaron, fruto de una estrategia que apostó por estabilidad y contratos de largo plazo.
Desde el club también se buscó aclarar una percepción instalada en el ambiente: que Alajuelense puede gastar sin límites en el mercado de fichajes. La posición de la dirigencia es clara: todo movimiento debe ajustarse al presupuesto aprobado y, en caso de excedentes, estos deben ser autofinanciados.
El contraste con Saprissa
Este escenario contrasta con la realidad de su máximo rival. Deportivo Saprissa atraviesa un momento financiero complejo, con deudas que rondan los 13 millones de dólares, situación que ha condicionado su margen de maniobra y obligado a una administración mucho más restrictiva.
Mientras en Tibás se habla de ajustes y obligaciones pendientes, en Alajuela el discurso gira en torno a crecimiento, control presupuestario y sostenibilidad. Dos realidades distintas que hoy marcan una brecha no solo en la cancha, sino también en los escritorios.
