Deportivo Saprissa ya había advertido que el clásico de este sábado ante Liga Deportiva Alajuelense no sería uno más. Desde la institución morada se anticipó un recibimiento especial, coordinado bajo los esfuerzos conjuntos de la Ultra Morada y la agrupación Cultura Saprissa.

Luego de obtener la aprobación del presidente Roberto Artavia —cuya postura en estos temas, al menos por ahora, parece más flexible que la de su predecesor Juan Carlos Rojasse prometió a los aficionados tibaseños un espectáculo que no olvidarían. Y así terminó siendo.

Saprissa hiere el orgullo manudo

Antes de que los equipos saltaran al campo, las graderías de La Cueva se poblaron de copias de una portada de diario fechada el 20 de diciembre de 2014, día en que el Monstruo alcanzó su estrella número 31 a nivel nacional, la misma cifra que Alajuelense consiguió apenas seis meses atrás tras varios intentos fallidos.

Minutos más tarde, cuando los protagonistas hicieron su ingreso, se desplegó un enorme tifo replicando aquella portada, acompañado por otras dos que recordaban la abismal diferencia en el historial a favor de los morados y la frase: “Cuando ganamos la 31, aún se imprimía el periódico”. Un golpe directo al orgullo manudo.

Como era de esperarse, las redes sociales estallaron. De un lado, los saprissistas —acompañados por varios aficionados neutralescelebraron la creatividad y el esfuerzo detrás del recibimiento.

Del otro, los hinchas de Alajuelense no dejaron pasar la provocación y respondieron con críticas e insultos hacia su eterno rival. Incluso antes de que rodara el balón, el clásico ya se había empezado a jugar en las tribunas.