Desde el 2022, Jonathan McDonald defiende el uniforme de la AD San Carlos, un equipo que representa su espíritu a la perfección. A los de Ciudad Quesada se los conoce como “Los Toros del Norte” y cuentan con la imagen de un bovino en el escudo; irónicamente, la otra gran pasión del veterano delantero de 38 años es justamente el deporte taurino.
A lo largo de su exitosa trayectoria en el fútbol nacional, McDonald llegó a ser propietario de cuatro portentosos toros que se hicieron un nombre en los rodeos de Costa Rica: Big Mac, Espartano —su mayor orgullo—, Centenario y Catarí, animales que lo mantuvieron muy ligado a ese ambiente que lo apasiona desde hace tiempo.
Una pasión que no se apaga
Al día de hoy, el tercer máximo goleador histórico del fútbol costarricense, que además es ídolo de Liga Deportiva Alajuelense y campeón también con Herediano, ya no tiene toros.
Dos debieron ser sacrificados por lesiones y los otros fueron vendidos tras recibir ofertas difíciles de rechazar. Aun así, McDonald admitió extrañar esa emoción única de ver a un toro propio entrar al ruedo.
“Es lindísimo, es una adrenalina totalmente diferente. Creo que el entrenador de fútbol seguramente siente eso cuando hay partido (ríe…), porque no podés hacer nada o muy poco, simplemente confiar en lo que uno tiene y salir”, contó alguna vez en diálogo con La Nación.
Aunque el artillero no descarta volver a adquirir toros de monta y volver dedicarle tiempo a su faceta ganadera, reconoció que lo frenan los costos: “los precios son una locura”.
Más allá del fútbol y los toros
Pero los toros no son lo único que ocupa el tiempo libre de McDonald. El experimentado atacante de San Carlos también es un cocinero apasionado y versátil: desde asados y rollos de canela hasta un reconocido atol de plátano figuran entre las especialidades de la casa McDonald.
“Mi papá nos impulsó a aprender a hacer de todo en la casa y el gusto por la cocina lo agarré de él. Me encanta cómo cocina y tener herencia afrocaribeña da un plus a la hora de preparar comidas. Con mis abuelos aprendí recetas que todavía uso”, relató el goleador de corazón rojinegro.
