Ya todo estaba definido. Liga Deportiva Alajuelense le ganaba cómodamente 2-0 al Club Sport Cartaginés en el Fello Meza y aseguraba su boleto a la Gran Final del Torneo Apertura 2025.

Corría el minuto 92 cuando Anthony Hernández, la gran figura del equipo de Óscar “Machillo” Ramírez en este semestre, tomó la pelota en mitad de cancha y comenzó a dejar rivales en el camino.

Una entrada injustificable

Tras una apilada fenomenal que lo dejó perfilado para mandar un centro peligroso, Diego Mesén apareció con una entrada salvaje: lo cruzó con las dos piernas, de frente y con total imprudencia. El impacto dejó al manudo tirado en el césped, claramente dolorido, y Steven Madrigal no dudó en mostrarle roja directa al defensor brumoso.

La reacción del banquillo rojinegro fue explosiva. Machillo Ramírez, desencajado, caminaba de un lado al otro reclamando por la violencia de la entrada, mientras sus asistentes intentaban calmar la situación.

El ambiente terminó por desbordarse en la zona mixta, donde se produjo un altercado que involucró a integrantes de ambos clubes. Según la transmisión de Teletica Radio, un miembro del cuerpo técnico de Alajuelense golpeó al hijo de Leonardo Vargas, presidente de Cartaginés. Se necesitaron casi diez minutos para restaurar el orden y permitir que Madrigal hiciera correr los seis minutos de reposición.

¿Cómo está Anthony Hernández?

Más allá de la expulsión de Mesén (que seguramente se perderá el primer partido de semifinales), lo que realmente preocupó a todo Alajuelense fue el estado físico de Anthony Hernández.

El mediocampista de 23 años no tuvo que abandonar el terreno de juego y, según las primeras imágenes posteriores a la patada, se lo vio caminando sin mayores dificultades, lo cual tranquiliza al entorno rojinegro.

Todo indica que podrá estar sin inconvenientes en el partido de vuelta de la Copa Centroamericana 2025 ante Xelajú, un duelo que definirá al campeón y para el que Machillo necesita a su futbolista más determinante en plenitud física.