Alajuelense y el Deportivo Saprissa serán los protagonistas de la final de la segunda ronda del Apertura 2021, una serie que despierta todo tipo de pasiones no solo por tratarse de los clubes más laureados del país centroamericano, sino porque para esta ocasión, hay igredientes adicionales que la hacen aún más particular.

Además de poner frente a frente a las aficiones más grandes de la nación, la serie cuenta con otros factores interesantes que van más allá de lo deportivo. Y es que en ambas instituciones, la mano de españoles es crucial en el desempeño de los equipos, unos desde el banquillo y otros desde la gerencia.

España en Alajuelense

Desde su llegada a Alajuelense, el ibérico Agustín Lleida es sinónimo de orden, organización y buena gestión. A él se le atribuyen buena parte de los logros gerenciales del cuadro erizo, por sus manos pasan muchas de las decisiones más relevantes de los manudos. Es el responsable los tan sonados fichajes bomba de lo últimos torneos pero además, es la cabeza detrás del desarrollo del CAR Alajuelense, un éxito materializado sin precedentes, que aunque en ciernes, es punta de lanza en la estructura organizacional de los rojinegros.

Con buen verbo, excelentes contactos y mejor gestión, Lleida es parte del poder que trajo la 30 al club y le devolvió la confianza a su afición. Justamente esos contactos fueron los que hicieron posible la llegada de otro español al equipo, el DT Albert Rudé

Con apenas 34 años, el ibérico llegó al club para relevar y apaciguar el incendio que dejó Luis Marín al salir, anterior estratega manudo. Rudé asumió como timonel del primer equipo en la jornada 12 del presente campeonato y hasta el momento solo ha perdido en una ocasión, justamente el jueves anterior ante Santos, por el partido de ida de semifinales. 

Rudé es especialista en ciencias del deporte y ello le permite tener una visión mucho más moderna y distinta del fútbol, características que le han valido la crítica de algún sector del fútbol nacional.

España en Saprissa

Lejos de ensañarse y criticar el accionar de su archirrival con la llegada de españoles, Saprissa optó por copiar la fórmula y ciertamente, ha sido un acierto. Al club tibaseño primeramente llegó Ángel Luis Catalina como nuevo Gerente Deportivo de la institución morada. 

Catalina llegó "con ángel" al equipo, ya que con apenas días de asumir su puesto, el monstruo alcanzó la copa 36 y aunque no tuvo mayor injerencia en ese particular, vivió la fiesta de los morados, una a la que están acostumbrados. Sobre su gestíón aún no hay mucho registro visible, quizá tiene más pendientes que hechos, pero es responsable de un gran acierto, la contratación del nuevo DT saprisista, el también español Iñaki Alonso.

Alonso asume las riendas de los actuales campeones apenas el 10 de noviembre anterior y coincidencia o no, desde ese momento, el monstruo volvió a la senda de la victoria, pero además recuperó ese juego vistoso, ofensivo y dinámico que le conocíamos. En sus tres primeros juegos dirigidos, los morados anotaron 11 dianas. Actualmente los tiene disputando la final ante alajuelense luego de vencer categóricamente al líder herediano, valga decir, la única derrota que ha sufrido el club florense desde la llegada de Jeaustin Campos como timonel.

Costa Rica hoy vive una fiesta futbolística, la de las finales; pero ingrato sería no reconocer la influencia española en el desarrollo del campeonato actual, o quizá, desde un poco más atrás.