Este lunes, mientras la afición del Deportivo Saprissa aún sacaba conclusiones del empate 1-1 que dejó el Clásico Nacional ante Liga Deportiva Alajuelense en el Morera Soto —un punto sumamente valioso para los morados que, de paso, dejaron a los manudos a un paso de la eliminación en el Clausura 2026—, Esteban Alvarado reapareció con una imagen que pocos esperaban.
El histórico ex portero de 36 años, quien de manera abrupta decidió colgar los guantes el viernes 26 de diciembre de 2025 luego de perder la final del Apertura 2025 ante la Liga, le mostró al saprissismo que la pasión por el fútbol no desaparece de un día para otro: aunque ha dejado de ser profesional, todavía se mantiene activo dentro de las canchas.
Una estrella más para Esteban Alvarado
“Campeones invictos. Una más”, reza el mensaje que compartió Alvarado en su perfil de Instagram, junto a una fotografía de su equipo de fútbol celebrando tras consagrarse campeón en un torneo amateur.
La frase elegida por el ex guardameta para festejar este título aficionado hace honor a un currículum innegable. Solamente en Saprissa, Esteban Alvarado celebró nada menos que 6 trofeos: 4 fueron campeonatos nacionales, una Recopa de Costa Rica y la restante, una Supercopa.
Ese ADN ganador del nacido en Siquirres, Limón, también quedó plasmado en su etapa con el Club Sport Herediano, donde fue bicampeón nacional y conquistó otra Supercopa.
Su extenso y envidiable palmarés se completa con el título de la Copa de los Países Bajos que alzó en su aventura europea con el AZ Alkmaar, además de un Campeonato Sub-20 de la Concacaf obtenido con la Selección de Costa Rica. Hoy, lejos de la presión que rodea San Juan de Tibás, Alvarado sigue haciendo lo que mejor sabe: dar la vuelta olímpica.
En síntesis
- Tras su retiro profesional en diciembre, Esteban Alvarado volvió a las canchas para competir a nivel amateur.
- El ex portero presumió un nuevo título, obtenido de forma invicta.
- Su mensaje llegó en un buen momento para Saprissa, que salió fortalecido del Clásico tras empatar en la casa de su archirrival.
