La Copa Mundial de Fútbol 2026, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México, ya comienza a marcar decisiones importantes en la carrera de varios futbolistas. El torneo arrancará el 11 de junio y concluirá el 19 de julio, y uno de los que ha entendido la urgencia del momento es el volante panameño Víctor Griffith.

Consciente de que necesita minutos para aspirar a un lugar en la lista final que elaborará el técnico de Panamá, Thomas Christiansen, el mediocampista tomó una determinación clave. En la segunda división de Escocia, donde militaba con el St. Johnstone, su protagonismo era limitado y las oportunidades no llegaban.

Ante ese panorama, Griffith decidió dar un salto arriesgado y cambiar de escenario. El panameño dejó el fútbol escocés para buscar continuidad en el Emelec, uno de los clubes más tradicionales del fútbol ecuatoriano de primera división, apostando por una liga más competitiva y visible.

El volante de 25 años se presentó este jueves en los entrenamientos del conjunto eléctrico, acaparando de inmediato la atención de los medios en el Polideportivo de Los Samanes, en Guayaquil, donde en Ecuador ya dan por hecha su incorporación.

La llegada de Griffith no ha pasado desapercibida. Portales deportivos de Escocia y Ecuador se han hecho eco del movimiento, recordando que el jugador ha sido parte del proceso mundialista de la selección de Panamá y cuenta con una trayectoria que incluye pasos por Tauro, Árabe Unido, Portland Timbers, Santos de Costa Rica y el propio St. Johnstone.

Los números explican su decisión: en la presente temporada solo disputó cuatro partidos, sin goles ni asistencias, en Escocia. Ahora buscará relanzar su carrera en un Emelec que no atraviesa su mejor momento, tras finalizar décimo en la liga y sin competencias internacionales.

La prensa ecuatoriana lo define como un mediocampista intenso, de buen pase y constante en la circulación del balón, aunque con poca conducción en campo rival. Según Flashscore, su contrato finalizaba el 30 de junio y su ficha está valorada en 180 mil dólares, una cifra acorde a su proyección y a la apuesta que hoy hace pensando en el Mundial 2026.