El nombre de Azarías Londoño está haciendo cada vez más ruido en el mercado de fichajes sudamericano. Tras ayudar a la Universidad Católica a levantar la Copa de Ecuador por primera vez en su historia, la directiva del conjunto quiteño anunció su intención de acordar la continuidad del delantero panameño de 24 años.

Sin embargo, la ventana de transferencias sigue abierta y el interés alrededor de Londoño no desaparece. Así lo confirmó Pablo Ortiz, presidente del club universitario, en declaraciones a La Red: “No hemos tenido propuestas, pero sí sondeos por Azarías Londoño, no solo este año sino también el anterior, porque se ha generado interés. Sin embargo, estamos intentando mantener la base y la estructura del plantel”.

“En los casos de Azarías y de José Fajardo, creemos —y lo hemos compartido con ellos— que, con vistas al Mundial y a poder participar con su selección, lo que más les conviene hoy es tener continuidad en estos meses previos al torneo. Por ello, apuntamos a que puedan quedarse”, sentenció el mandamás de la UC. Todo indica, entonces, que el atacante seguirá en Ecuador durante el año mundialista.

El gran salto de Azarías Londoño

Mientras su futuro inmediato parece encaminado a mantenerse en la LigaPro, el sitio especializado Transfermarkt confirmó que Londoño dio un salto importantísimo en su valor de mercado.

En la última actualización, la cotización del legionario subió 400 mil euros, pasando de 800 mil a 1,2 millones, el incremento más alto de toda su carrera y, además, el valor máximo que ha alcanzado hasta el momento.

La evolución en el valor de mercado de Azarías Londoño (Transfermarkt.com).

Con este nuevo valor, el atacante canalero se ubica como el noveno futbolista panameño mejor cotizado en la plataforma, entrando en el Top 10 de un ranking liderado por Amir Murillo, lateral del Olympique de Marseille que está tasado en 10 millones de euros.

Sin dudas, se trata de una noticia que confirma el enorme presente y futuro del atacante canalero justo en el año en el que Panamá comienza a ilusionarse seriamente con el Mundial de Norteamérica 2026.