Argentina volvió a protagonizar una de esas noches que parecen guionadas para quedar en la historia. En los octavos de final del Mundial 2026, la selección de Lionel Scaloni estuvo al borde de la eliminación ante Egipto y terminó consiguiendo una remontada agónica para avanzar a cuartos de final.

La jornada fue una montaña rusa emocional, especialmente para Lionel Messi. El capitán argentino había vivido un partido cargado de frustración: falló un penal, vio cómo Egipto se aferraba a una ventaja que parecía definitiva y tuvo que convivir durante largos minutos con la sensación de que Argentina podía despedirse del torneo de la peor manera.

Durante la celebración, apareció claramente emocionado, con lágrimas en los ojos y abrazado a sus compañeros después de una nueva hazaña mundialista. Pero no se trató solo de alegría: el 10 también reveló que esas lágrimas tenían que ver con un desahogo por la bronca que venía arrastrando desde el penal fallado.

Lionel Messi se emocionó hasta las lágrimas tras eliminar a Egipto (Getty Images).

Messi explicó sus lágrimas tras la remontada

“Fue un desahogo. Tenía mucha bronca por el penal errado, por cómo lo pateé. Sentía que en un momento importante le había fallado al grupo. Por suerte Dios tenía otra vez algo especial guardado para mí en el final. Pude dar el gol del empate”, explicó el capitán de la Albiceleste.

“Creo que si hubiese hecho el penal en ese momento hubiera cambiado el partido porque estábamos haciendo un buen partido. Después, más allá del penal, tuvimos situaciones claras y el arquero de ellos sacó pelotas increíbles. Por suerte al final me quedó y es algo especial poder ayudar a este grupo después de lo que había pasado internamente y estoy muy feliz”, expresó.

“Este grupo no baja nunca los brazos”

Más allá de su actuación personal, Messi valoró la actitud de un equipo que siguió buscando el partido incluso cuando el escenario parecía cada vez más complicado. Argentina estaba 2-0 abajo en una eliminatoria mundialista y aun así, a 10 minutos del final, encontró energía para cambiar la historia.

Siento, creo y sé que este grupo no baja nunca los brazos y lo demuestra partido tras partido. Lo dije muchas veces: no deja de competir, de intentarlo. Hoy se nos puso fea de verdad con un 2-0 en contra y levantar el resultado así, en una eliminatoria del Mundial, es una muestra de orgullo, de carácter, de creer y de intentarlo hasta el final. Estoy orgulloso y feliz por este grupo, señaló el astro del Inter Miami.

El cierre fue puro alivio para Messi y para toda la Selección Argentina. “No nos queríamos ir, por eso queríamos seguir intentándolo y gracias a Dios terminamos festejando. Fue un desahogo y un alivio. No nos podíamos ir de esta manera”, repitió el capitán.