Panamá vivió una tarde para el olvido en el Maracaná tras la goleada 6-2 que sufrió ante Brasil, juego amistoso que abre la antesala de lo que será la Copa del Mundo de 2026.
Tras la dolorosa caída, Michael Murillo consideró que durante la primera etapa estuvieron a la altura del reto; sin embargo, en la segunda etapa sufrieron por la falta de intensidad. Para el defensor, la derrota les deja la lección de lo que no puede ocurrir en el Mundial.
“No, yo creo que en el primer tiempo estuvimos a la altura. Estuvimos bien en el primer tiempo y luego, en el segundo, dejamos de hacer las cosas que habíamos hecho bien en el primer tiempo. Entonces, por ahí nos toca trabajar y aprender que no se puede bajar la intensidad en este tipo de partidos“, opinó.
El jugador del Besiktas insistió que en la segunda parte dejaron de presionar y en consecuencia, la intensidad disminuyó. Al mismo tiempo, destacó que eso ocurre con futbolistas que marcan la diferencia como las figuras con las que cuenta Brasil.
“Dejamos de hacer las cosas que habíamos hecho bien en el primer tiempo: el tipo de presión y la intensidad. Por eso nos faltó en el segundo tiempo. Ellos tuvieron que ir por nosotros y son jugadores que marcan mucha diferencia cuando les das los pases que les dimos”, sentenció.
Panamá ahora tendrá que preparar un segundo amistoso que se disputará el próximo miércoles ante República Dominicana y cerrará su preparación ante Boznia Herzegovina el sábado 6 de junio.
La selección canalera debuta en el Mundial el próximo 17 de junio ante Ghana, por lo que Thomas Christiansen tiene que corregir los errores cometidos ante los sudamericanos.
