Bélgica y Egipto igualaron 1-1 en un partidazo jugado en el estadio Lumen de Seattle por el debut de ambos en el Grupo G del Mundial 2026.

Los Faraones, con su mega estrella Mohamed Salah como titular, empezaron mejor y se pusieron en ventaja gracias al gol de Emam Ashour a los 20 del primer tiempo, sin embargo los Diablos Rojos lograron igualarlo en la segunda parte.

Romelu Lukaku, suplente en el conjunto europeo, ingresó a los 66 minutos del segundo tiempo y tuvo un impacto inmediato en el partido: segundos después entrar de cambio, un centro atrás terminó en el 1-1 belga.

Y si bien el gol no fue de Lukaku, forzó toda la situación al entrar por el medio del área chica como todo artillero letal al que esta vez le impidieron el grito propio ya que antes de empujarla fue Mohamed Hany quien la metió en su propia puerta.

A partir de allí, el equipo dirigido por Rudi García creció y pudo haberlo ganado en los pies de De Bruyne, en la cabeza de Mechele –a quien el portero egipcio Shobeir le sacó una pelota impresionante– y también por el propio Lukaku, quien sobre el final cabeceó a la altura del punto de penal pero no pudo acertar al arco.