Bélgica y Egipto abren su camino en el Grupo G del Mundial 2026 con un partido fuerte desde el arranque. El encuentro se juega en Seattle, donde los europeos quieren arrancar arriba una zona que también comparten con Irán y Nueva Zelanda, mientras que los africanos buscan dar el golpe en una Copa del Mundo en la que sueñan con pasar de ronda por primera vez.

Bélgica llega al debut con Rudi García en el banco y Youri Tielemans como capitán, en una etapa de transición después del cierre de buena parte de su generación dorada. Aun así, los Diablos Rojos tienen a Thibaut Courtois en el arco, Kevin De Bruyne como conductor y Jérémy Doku como una de sus cartas más desequilibrantes. En las Eliminatorias europeas fue primero e invicto en el Grupo J, con cinco triunfos, tres empates, 29 goles a favor y apenas siete en contra.

Egipto, por su parte, llega con un plan bastante reconocible: solidez atrás, orden para aguantar tramos largos sin la pelota y velocidad para salir con Mohamed Salah y Omar Marmoush.

El equipo de Hossam Hassan también hizo una clasificación fuerte: terminó invicto, marcó 19 goles en nueve partidos, recibió solo dos y sostuvo siete vallas invictas. Salah fue su principal bandera en ese camino y vuelve a cargar con buena parte de las expectativas.

Bélgica parte como favorita por jerarquía y plantel, aunque Egipto tiene antecedentes para ilusionarse: ganó tres de los últimos cuatro duelos directos ante los belgas, incluido el más reciente en 2022.