El fútbol de Honduras vive un momento de mucha nostalgia con la despedida de Jerry Bengtson del Olimpia. Después de defender la camiseta blanca durante varios años y convertirse en una pieza clave para el equipo, el delantero ha decidido cerrar su ciclo en la institución. Su salida deja un gran vacío en la delantera, pero también un legado lleno de goles, entrega y profesionalismo que los aficionados jamás olvidarán.

A lo largo de su etapa con los “Leones”, Bengtson no solo se cansó de festejar campeonatos, sino que también se ganó el respeto y el cariño de toda la hinchada gracias a su liderazgo dentro y fuera de la cancha. Aunque le tocó despedirse en un torneo donde las cosas no terminaron como él quería, se marcha con la satisfacción de haberlo dado todo por el escudo en cada partido.

A través de un emotivo mensaje, el atacante abrió su corazón para agradecer a todas las personas que lo acompañaron en este viaje tan especial. Con palabras sencillas pero llenas de sentimiento, el goleador dice adiós a la afición de Olimpia, asegurando que el club siempre tendrá un lugar muy importante en su vida.

Palabras íntegras de despedida de Jerry Bengtson

“Quiero comenzar agradeciendo a Dios, a mi familia, amigos, jugadores, cuerpos técnicos desde mi llegada a Olimpia hasta el día de hoy, a la dirigencia, y a cada persona que forma parte de esta gran institución. Gracias también a los aficionados que siempre me apoyaron y tiraron buenas vibras.

Cuando llegué al club jamás imaginé poder vivir tantas cosas importantes y momentos tan inolvidables. Cada logro fue posible gracias a la familia que se formó en cada torneo, a ese grupo unido que siempre remo hacia el mismo lado, luchando juntos por un mismo objetivo. Gracias infinitas por cada experiencia vivida.

Me hubiese gustado que mi último partido con esta camiseta terminara levantando una copa, pero lastimosamente no se pudo dar. Aun así, me voy con la frente en alto y con el orgullo de haber defendido estos colores durante tantos años.

Esto no termina aquí. Le deseo al Club Deportivo Olimpia muchos éxitos y que sigan cosechando grandes cosas, haciendo cada vez más grande la historia de esta institución.

Hoy me toca decir adiós, pero mi corazón quedará marcado para siempre por este equipo. Es imposible no amar a Olimpia después de tantos años defendiendo este escudo, ganando y luchando tantas batallas que quedarán guardadas para toda la vida.”