Cobán Imperial vivió una tarde insólita en el cierre del Torneo Clausura 2026, sumando otro capítulo negativo en una campaña que se le ha ido de las manos. En su duelo ante Deportivo Achuapa, el conjunto cobanero protagonizó una escena pocas veces vista en el fútbol profesional.
Todo cambió desde los primeros minutos, cuando el guardameta Tomás Casas sufrió un fuerte golpe en la cabeza tras un choque con un rival. Aunque intentó continuar, los mareos obligaron a aplicar el protocolo de conmoción, saliendo del campo al minuto 13 para darle paso a Víctor Ayala.
Un delantero bajo los tres palos
La situación empeoró cuando Ayala, apenas minutos después de ingresar, sufrió una desafortunada acción al caer mal sobre su tobillo derecho, mostrando claros signos de dolor que le impidieron continuar. Sin un tercer portero disponible en el banquillo, el equipo quedó contra las cuerdas en un momento insólito en Guatemala.
Fue entonces cuando el delantero Óscar Mejía tomó la responsabilidad y se colocó los guantes, asumiendo un rol completamente ajeno al suyo. Una decisión obligada que refleja el nivel de improvisación y mala fortuna que ha perseguido al equipo en este tramo final.
A pesar de la presión, Mejía mostró actitud y valentía, incluso saliendo a cortar un centro con determinación. Sin embargo, la lógica terminó imponiéndose y antes del descanso recibió un gol de Didier Acosta, que significó el 1-1 momentáneo.
El episodio deja en evidencia el complicado presente de Cobán Imperial, que no solo lucha contra sus rivales, sino también contra las lesiones y la falta de variantes. Un cierre de torneo marcado por la adversidad, donde incluso un delantero terminó defendiendo el arco en una jornada que quedará para el recuerdo.
