Amarini Villatoro atraviesa una nueva etapa en el fútbol de Costa Rica, luego de cerrar su ciclo con Xelajú MC y asumir el reto de dirigir al Cartaginés para el Torneo Clausura 2026 de la Liga Promerica y la Copa de Campeones de la Concacaf. Su llegada generó expectativa, tanto por su trayectoria reciente como por el peso del proyecto deportivo que asumió en el balompié tico.

Sin embargo, el inicio no ha sido del todo sencillo para el estratega guatemalteco. A varias semanas de su arribo al país, Villatoro aún no ha sido inscrito oficialmente en la liga, una situación que ha frenado su debut en el banquillo y que responde a temas administrativos pendientes, especialmente relacionados con su permiso de trabajo.

Mientras se resuelve su situación administrativa, Amarini Villatoro ha tenido que dirigir desde la grada, como ocurrió recientemente en el partido ante Puntarenas, observando a distancia el desempeño de su equipo. El cuerpo técnico del Cartaginés se mantiene a la espera de que se complete el proceso para que el entrenador pueda asumir plenamente sus funciones dentro del campo.

La situación administrativa no afecta únicamente al director técnico. Tampoco han sido habilitados su asistente Fredy Sontay y el preparador físico Leopoldo Posada, quienes también llegaron procedentes de Xelajú MC y permanecen en espera de completar toda la documentación requerida por las autoridades costarricenses.

Amarini Villatoro contra el tiempo

El tiempo apremia para Villatoro y su equipo de trabajo, ya que el próximo miércoles 21 de enero el Cartaginés enfrentará a la Liga Deportiva Alajuelense, uno de los compromisos más exigentes del calendario. El entrenador espera poder estar disponible en los próximos días para asumir el mando desde el banquillo en un duelo clave.

Esta experiencia marca la segunda etapa de Amarini Villatoro en el fútbol costarricense, luego de su paso por Municipal Pérez Zeledón, club al que logró salvar del descenso hace un par de temporadas. Ahora, con mayor recorrido y ambición, el técnico guatemalteco busca consolidarse nuevamente en Costa Rica, esta vez al frente de un histórico como el Cartaginés.