Tras el intenso empate 2-2 frente a Xelajú MC, Comunicaciones no pierde tiempo y ya pone la mira en el decisivo duelo de vuelta de las semifinales del Clausura 2026. El resultado en casa dejó a los cremas contra las cuerdas, obligados a buscar una victoria en territorio quetzalteco.
El equipo dirigido por Marco Antonio “El Fantasma” Figueroa sabe que no hay margen de error. El único camino hacia la Gran Final es ganar en el Estadio Mario Camposeco, un escenario complicado donde Xelajú se hace fuerte con el respaldo de su afición.
Pensando en cada detalle, el técnico albo confirmó que la delegación viajará desde la ciudad capital de Guatemala hacia Quetzaltenango la misma noche, buscando optimizar la logística y evitar contratiempos que puedan afectar el rendimiento del plantel.
Un viaje estratégico en busca de la final
La decisión no es casual. El trayecto hacia el occidente del país puede tomar entre cuatro y cinco horas, pero factores como el tráfico o incidentes en carretera pueden extenderlo hasta ocho horas, algo que el cuerpo técnico quiere evitar a toda costa.
Viajar en horario nocturno permitirá al equipo llegar en mejores condiciones, con la posibilidad de descansar desde la madrugada del sábado, realizar su entrenamiento y afinar los últimos detalles tácticos antes del compromiso definitivo.
El cuerpo técnico considera que el descanso será clave para afrontar un partido de alta exigencia, donde la intensidad, la concentración y la efectividad marcarán la diferencia en la lucha por el boleto a la final.
Además del pase a la siguiente ronda, está en juego la clasificación a la Copa Centroamericana, un incentivo adicional para un plantel que busca cerrar la temporada con éxito.
Con todo en contra y la presión al máximo, Comunicaciones se prepara para una batalla decisiva. La consigna es clara: ganar o quedar fuera. El domingo, en el Mario Camposeco, se definirá si los cremas mantienen vivo el sueño del título o si su camino llega a su fin.
