El Club Deportivo Irapuato atraviesa una de las crisis más delicadas de su historia reciente, una situación que pone en serio riesgo su continuidad en la Liga de Expansión MX. Más allá de lo deportivo, los problemas legales y económicos han escalado a tal punto que el futuro de la histórica Trinca Fresera pende de un hilo.

En este complicado escenario también se ve involucrado el salvadoreño Styven Vásquez, quien ha militado a préstamo en el club durante los últimos meses. El delantero podría verse afectado directamente si la institución no logra resolver sus conflictos, quedando en incertidumbre su continuidad y desarrollo profesional en el fútbol mexicano.

Crisis institucional que amenaza con desaparecer al club

El principal conflicto gira en torno al uso del Estadio Sergio León Chávez, recinto que actualmente no cuenta con un permiso vigente para la administración del equipo. La asociación civil propietaria del inmueble decidió no renovar el acuerdo con la empresa operadora, dejando al club prácticamente sin sede para disputar sus compromisos oficiales y sin duda afecta al delantero de El Salvador.

A esta situación se suman adeudos económicos que superan los 827 mil pesos, además de disputas legales y cuestionamientos sobre el registro administrativo del equipo. Todo este panorama ya fue elevado a la Federación Mexicana de Fútbol, entidad que deberá tomar una decisión clave en los próximos días sobre el futuro del club.

Desde el ámbito gubernamental, las autoridades locales han mostrado su deseo de mantener el fútbol en la ciudad, pero han sido claras en que la solución depende exclusivamente de que la institución logre resolver sus problemas internos. Mientras tanto, la incertidumbre sigue creciendo entre aficionados y jugadores.

En lo deportivo, el panorama tampoco fue alentador. Irapuato finalizó en la novena posición del Clausura 2026 con 20 puntos, quedándose fuera de la liguilla y evidenciando una campaña irregular que no logró sostener expectativas competitivas.

De no encontrarse una salida pronta, el club podría enfrentar una nueva desaparición, golpeando no solo a su afición, sino también a futbolistas como Styven Vásquez y a toda una economía local que gira alrededor del equipo. El tiempo corre y la decisión final será determinante para el destino de una institución con historia en el balompié mexicano.