Luego del estrepitoso fracaso de la Selección de Costa Rica en las eliminatorias rumbo al Mundial de Norteamérica 2026, el nombre de Alexandre Guimaraes vuelve a aparecer en el radar para hacerse cargo del arduo proceso de reconstrucción que proyecta la Fedefútbol pensando en el ciclo hacia 2030.

El experimentado estratega de 66 años, que ya tuvo dos etapas al frente de la Tricolor y la llevó a los mundiales de Corea-Japón 2002 y Alemania 2006, es el único candidato tico dentro de la baraja que maneja el director de selecciones Ronald González.

La decisión final se tomará en marzo y, según informó Yashín Quesada, ‘Guima’ compite por el cargo con un DT sudamericano y otro europeo. En caso de ser elegido, ¿cuánto podría ganar?

Ronald González será quien ponga los nombres sobre la mesa (Jorge Cartillo).

El salario del Piojo y lo que podría pedir Guimaraes

Miguel “Piojo” Herrra, la cara más visible del fallido proceso eliminatorio, tenía un contrato cercano a los 360 mil dólares anuales al frente del combinado nacional, es decir unos 30 mil dólares mensuales.

Mientras tanto, la última experiencia de Guimaraes como entrenador fue en Liga Deportiva Alajuelense, donde distintas fuentes ubicaban su salario alrededor de los 20 mil dólares mensuales.

El Piojo Herrera ganaba 30 mil dólares al mes en La Sele (Getty).

Sin embargo, todo indica que las pretensiones del ex DT manudo en la Selección serían superiores a las que mostró en Alajuela, algo coherente tanto con la presión del cargo como con su trayectoria mundialista.

Ese posicionamiento ya lo dejó en claro durante una entrevista con ESPN del año 2020: “Desde que arranqué como entrenador nacional siempre pensé: si viene un colega de afuera y cobra lo que cobra, ¿por qué yo no puedo cobrar lo mismo después de haber demostrado?”.

Guimaraes vuelve a la órbita de La Sele (ESPN).

En este escenario, no parece descabellado proyectar que Guimaraes, si asume en la Tricolor, busque un salario similar al que percibía Miguel Herrera. Difícilmente acepte cobrar menos que su predecesor, pero tampoco la Federación parece dispuesta a romper el equilibrio financiero ante el duro revés económico que significa no clasificar a la cita máxima. La negociación, si llega a concretarse, estará marcada por ese delicado punto medio.