Durante más de una década, Álvaro Mesén fue sinónimo de seguridad bajo los tres palos de Liga Deportiva Alajuelense. Nacido en la Nochebuena de 1972 en Alajuela, el ex portero defendió el marco manudo entre 1992 y 2004 y se cansó de ganar títulos en una de las épocas más dominantes del club rojinegro.
En ese período levantó siete campeonatos nacionales, un Torneo Grandes de Centroamérica, una Copa Interclubes de la Uncaf y la Concachampions de 2004, consolidándose como uno de los arqueros más confiables de su generación. Su carrera continuó luego en Herediano, Brujas FC y Liberia Mía, donde volvió a coronarse campeón en 2009, antes de firmar su retiro definitivo en 2010.
Paralelamente a su recorrido en clubes, Mesén también brilló con Selección de Costa Rica, con la que acumuló 39 partidos internacionales y formó parte de dos procesos mundialistas (2002 y 2006), aunque no llegó a sumar minutos en la cita máxima.
La batalla más difícil de su vida
Doce años después de colgar los guantes, a Mesén le tocó enfrentar la batalla más difícil de su vida. “Me comencé a sentir mal, quería estar acostado y vomitaba mucho”, relató en su momento a Teletica.
Aquellos síntomas fueron la antesala de un diagnóstico estremecedor: un absceso y granuloma intracraneal, una enfermedad poco frecuente y potencialmente mortal.
El único antecedente sospechoso había sido una infección en una uña del pie semanas antes. “Me drené solo y podría ser por donde ingresó la bacteria. Esto no debe de hacerse porque puede ocurrir lo que me pasó”, reconoció. El ex arquero estuvo hospitalizado durante un mes, debiendo someterse a dos operaciones que lo dejaron en estado de coma.
“Soy prueba viviente de un milagro”
Afortunadamente, el desenlace fue positivo. Hoy, casi cuatro años después de aquella intervención, Mesén no duda en señalar a la doctora Yahaira Molina como la persona que le salvó la vida.
En una publicación en su cuenta de Facebook, el ex manudo, actualmente con 53 años y al frente de una línea de productos de limpieza y cuidado para el hogar llamada Happy Value, compartió una imagen junto a la médica y un mensaje cargado de emoción.
“Dicen que los milagros existen, y yo soy prueba viviente de uno. En junio de 2022 enfrenté mi prueba más dura con un absceso y granuloma intracraneal. Hoy, casi cuatro años después, puedo sonreír gracias a la grandeza de Dios y a las manos benditas de la Dra. Yahaira Molina. Gracias, doctora, por su excelencia, su humanidad y por ser el instrumento que literalmente me salvó la vida. Eternamente agradecido”, escribió quien supo ganarlo todo en la cancha y también le arrancó una derrota a la muerte.
