En Alajuelense, el fútbol también se vive desde la memoria y las historias que pasan de una generación a otra. Una de las más conocidas tiene que ver con Alejandro Morera Soto, figura histórica del club y símbolo eterno del liguismo.
Durante años, muchos aficionados han creído que el corazón del “Mago del Balón” fue enterrado bajo la gramilla del estadio que lleva su nombre. Esa versión se convirtió en parte del imaginario rojinegro y alimentó el vínculo emocional entre la afición, el equipo y su casa.
Con el paso del tiempo, el relato dejó de ser solo un rumor para transformarse en una especie de tradición popular. Para muchos manudos, pensar que una parte de Morera Soto permanece en el estadio le da un significado especial a cada partido que la Liga disputa en casa.

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¿Dónde está enterrado realmente el corazón de Alejandro Morera Soto?
Desde Teletica se consultó a los encargados del estadio y se dio a conocer una versión que cambia el relato que muchos aficionados de Alajuelense han escuchado durante años sobre el corazón de Alejandro Morera Soto.
Aunque popularmente se ha dicho que está enterrado bajo la gramilla del estadio rojinegro, la historia real tendría detalles muy distintos a los que se convirtieron en mito entre los manudos.
Contrario a lo que muchos creen, el órgano no estaría bajo la gramilla del estadio, sino resguardado en un mausoleo ubicado junto a la gradería de acceso sureste, protegido dentro de una urna de plata como parte de un homenaje solemne a su legado.

El corazón enterrado de Alejandro Morera Soto
Origen del mito en Alajuelense
La historia del corazón de Alejandro Morera Soto se convirtió con el paso de los años en uno de los relatos más simbólicos alrededor de Alajuelense. Entre homenajes, rumores y tradición, nació un mito que todavía permanece vivo entre los aficionados manudos.
- La extracción del corazón: Tras la muerte de Alejandro Morera Soto en 1995, su familia y dirigentes de Alajuelense decidieron conservar su corazón como un homenaje permanente a su legado dentro del club.
- El origen del mito: El traslado del órgano en un cofre y su conservación dentro del estadio alimentaron con los años la creencia popular de que estaba enterrado bajo la gramilla rojinegra.
- La figura de Morera Soto: El histórico “Mago del Balón” dejó una huella enorme en Alajuelense, tanto como jugador y técnico, convirtiéndose en uno de los máximos símbolos de identidad del liguismo.
- Un símbolo para la afición: Con el tiempo, la frase de que Alajuelense es el “único estadio del mundo con corazón” pasó a formar parte del orgullo y la mística que rodea al club manudo.
Un símbolo que sigue vivo en Alajuelense
Más allá del lugar donde se encuentra, el corazón de Alejandro Morera Soto representa un homenaje profundo a una figura que marcó la historia rojinegra. No está enterrado bajo la cancha, pero sí permanece como un símbolo de memoria, respeto e identidad para el club y la ciudad.
Por eso, el legado del “Mago del Balón” sigue latiendo en Alajuelense: en los cánticos, en las camisetas, en cada partido en casa y en el orgullo de una afición que convirtió a su ídolo en parte permanente de su historia.
Datos extras
- El corazón de Alejandro Morera Soto no estaría enterrado bajo la gramilla, como muchos aficionados de Alajuelense han creído durante años.
- Según la versión dada a conocer por Teletica, el órgano permanece resguardado en un mausoleo ubicado junto a la gradería de acceso sureste.
- El corazón se encuentra protegido dentro de una urna de plata, como parte de un homenaje permanente al legado del “Mago del Balón”.





