La tensión en Liga Deportiva Alajuelense ya no se puede ocultar. Los resultados no acompañan, la tabla aprieta y el margen de error se reduce partido a partido. En medio de ese panorama, Óscar Ramírez decidió hablar claro sobre lo que ocurrió puertas adentro del camerino rojinegro.
¿Qué sucedió en el vestuario de Alajuelense?
El técnico fue enfático: no hay ruptura en el grupo. Pero sí reconoció que el momento obligó a sentarse, hablar y mirarse de frente. Hubo charlas entre todos para ver que estaba pasando e intentar lograr que todo empujen para el mismo lado.
“Negó cualquier fractura en el camerino, pero sí admitió que hubo conversaciones entre los propios futbolistas y encuentros del cuerpo técnico con el plantel”. Esa fue la realidad que salió a la luz y nombró Ferlín Fuentes.
Reuniones para frenar la caída
Lejos de conflictos internos, lo que hubo fueron charlas profundas. Los jugadores conversaron entre ellos y también sostuvieron reuniones con el cuerpo técnico. El objetivo fue uno solo: cortar la mala racha y recuperar la confianza.
Óscar Ramírez entiende que más allá de lo táctico, el problema también pasa por lo emocional. Cuando el equipo recibe goles en los primeros minutos, la ansiedad se dispara y la frustración empieza a pesar.
Por eso, el trabajo de la semana incluyó sesiones de video, ajustes defensivos y mensajes directos para reforzar la convicción del grupo. En la Liga no se habla de rendición, pero sí de urgencia.

ver también
En Alajuelense ya no lo ocultan: revelan qué hizo Ronaldo Cisneros en el camerino para molestar al Machillo Ramírez
Un partido que puede marcar el rumbo
Ahora el foco está en Cartaginés, rival que llega en buen momento y que exigirá máxima concentración. Ramírez sabe que el margen se estrecha y que cada juego comienza a tener carácter de final. El mensaje interno es claro: mantener la calma y volver a lo básico. Ganar para recuperar credibilidad.





