La Liga Deportiva Alajuelense recibió una noticia que sacude por completo su planificación deportiva en plena recta decisiva del Clausura 2026. A pocos días del clásico ante Saprissa, el club confirmó que Jeison Lucumí presenta una lesión muscular que lo deja fuera del compromiso más esperado del campeonato.
Según los primeros indicios, también podría marginarlo por un periodo prolongado. El golpe no es menor, considerando el peso que el extremo colombiano ha tenido en el esquema rojinegro.
¿Qué lesión tiene Jeison Lucumí?
La institución informó este miércoles que el futbolista sufre una dolencia muscular de segundo grado a nivel del cuádriceps de su pierna derecha. El parte médico fue breve y señaló que el tiempo de recuperación dependerá de la evolución del jugador en los próximos días. Sin embargo, la escueta comunicación oficial dejó más preguntas que respuestas en el entorno manudo, especialmente por el momento en que se produce la lesión.
Jeison Lucumí venía siendo una de las principales cartas ofensivas del equipo. Su desequilibrio por banda, capacidad para romper líneas y generar uno contra uno lo habían convertido en pieza habitual dentro de la estructura del cuerpo técnico. Perderlo para el clásico ya representa un problema táctico significativo, pero la preocupación aumenta cuando se analiza el alcance real del diagnóstico.

Jeison Lucumí tiene una lesión muscular. (Foto: La Nación)
La lesión podría ser más grave de lo esperado
Aunque el club habló de una lesión de segundo grado, diferentes fuentes cercanas al entorno rojinegro apuntan a que el daño estaría más próximo a un desgarro grado 3. De confirmarse ese escenario, el periodo de inactividad podría extenderse entre dos y tres meses, un margen que lo sacaría no solo del clásico nacional, sino de una parte importante del torneo y compromisos posteriores.

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Una ausencia de ese calibre obligaría a replantear variantes ofensivas en un plantel que ya ha tenido altibajos en cuanto a regularidad y contundencia. En torneos cortos, cada baja pesa el doble, y cuando se trata de un jugador determinante, el impacto es aún mayor. La Liga deberá encontrar soluciones internas mientras espera la evolución médica del colombiano.





