El renacer reciente del Deportivo Saprissa no solo tiene que ver con resultados y ajustes tácticos, también con historias personales que encuentran revancha en Tibás. Uno de los nombres que hoy emerge como pieza clave en el nuevo impulso morado es el de Geiner Segura, asistente técnico de Hernán Medford.
Su llegada al banquillo tibaseño no pasó inadvertida: se trata de un entrenador que supo ser campeón con Alajuelense como asistente de y que ahora trabaja para devolver al Monstruo a la cima del fútbol nacional y centroamericano.
Segura conoce de gloria en los banquillos. Fue parte del cuerpo técnico de Andrés Carevic cuando Alajuelense conquistó el título nacional en diciembre de 2020 y levantó la Liga Concacaf en febrero de 2021, en aquella final donde los rojinegros derrotaron precisamente a Saprissa.
El calvario que vivió Geiner Segura
Sin embargo, no todo fue estabilidad tras esos logros. El propio Segura reconoció que atravesó etapas complicadas en su carrera. “Han sido momentos difíciles porque hemos creído en proyectos donde se nos han dado las riendas de una institución y, pues, creímos que se iba a respetar, pero no se respetaron, pero es parte del fútbol, también lo he entendido así”, confesó en entrevista con La Teja. La frase refleja el desgaste que implica asumir responsabilidades y ver cómo los proyectos no siempre tienen continuidad.
A pesar de los altibajos, el técnico nunca perdió la convicción. “Eso no me ha quitado la ilusión de seguir creciendo como técnico, siento que tengo potencial, ahora en esta experiencia nuevamente como asistente, entonces creo que sigo creciendo; son cosas que pasan, no todas las salidas han sido por malos resultados, eso se lo puedo asegurar”, aseguró. Sus palabras evidencian que, más allá de los marcadores, hubo factores externos que marcaron su trayectoria reciente.
Ahora, como asistente de Hernán Medford, se declara pleno. “Siempre trato de dejar algo cuando llego a alguna institución; creo que eso hace que hoy esté aquí también, porque se fijaron en Geiner Segura para estar en una institución tan grande como Saprissa y yo muy agradecido porque vamos a seguir creciendo”, concluyó.
El hombre que fue campeón con Alajuelense y rompió maldiciones con Cartaginés hoy aporta experiencia y equilibrio en el resurgir morado, demostrando que incluso después de momentos duros, el fútbol ofrece nuevas oportunidades para reinventarse.
