Newton Williams vivió este viernes una de las noches más especiales de su carrera. El delantero del Deportivo Saprissa volvió a disputar un partido oficial luego de 360 días alejado de las canchas por la grave lesión que sufrió el año pasado y coronó su regreso con un gol en la goleada 5-1 sobre Pérez Zeledón, en el debut del Torneo Apertura 2026.

El atacante ingresó en el segundo tiempo y necesitó pocos minutos para reencontrarse con las redes. Su tanto desató la ovación de La Cueva y una celebración cargada de emoción, consciente de todo el camino que tuvo que recorrer para volver a sentirse futbolista después de casi un año de recuperación.

Las imágenes del festejo reflejaron el desahogo de un hombre que atravesó largos meses de incertidumbre y esfuerzo. Minutos después, todavía con una sonrisa de oreja a oreja, el panameño habló con la prensa sobre lo que acababa de vivir.

“No puedo ni creerlo”

Williams reconoció que todavía le cuesta procesar todo lo que vivió en su regreso y comenzó agradeciendo a quienes lo acompañaron durante el largo proceso de recuperación: “No puedo ni creerlo. Volver, anotar… Lo único que le pedí a Dios es que quería volver a jugar. Darle las gracias al cuerpo médico, al cuerpo técnico y a todos los jugadores que me acuerparon en estos meses”.

Emocionarse en la celebración le fue inevitable al recordar todo el tiempo que pasó fuera de las canchas. “Sí, salieron lágrimas porque en cinco días cumplía el año de estar fuera. Ha sido largo la verdad, es algo desesperante. Si 6 meses es duro imagínate dos torneos. Es algo difícil”, confesó.

Sobre la jugada del gol, Newton admitió que ni siquiera alcanzó a aceptar lo que estaba ocurriendo: “Cuando piqué al espacio y vi el arco enfrente mío pensé que era mentira, no me lo creía”.

La llamada que hizo apenas entró al camerino

Y entonces reveló cuál fue lo primero que hizo apenas terminó el encuentro y llegó al camerino. “A la primera persona que llamé en el camerino fue a mi mamá… le dije que era mentira, es que es increíble la verdad. Un año afuera, vuelvo y hago el gol… No me lo creo todavía”.

“Ella siempre está pendiente, me llama cada media hora. Es mi madre, lo único valioso que tengo en la vida, y la quiero mucho. Es muy morada mi mámá, yo estaba en Europa y ni mis partidos veía, veía los de Saprissa. Quiero dedicárselo, este gol es para ella.

“Es muy morada mi mamá, yo estaba en Europa y ni mis partidos veía, veía los de Saprissa” (La Teja).

Antes de cerrar, el ex Antigua GFC también tuvo palabras para el saprissismo y para Erick Lonnis, a quienes considera fundamentales en su regreso. “Agradecerle a la afición como siempre. Agradecerle a Lonnis, porque ha sido una de las personas que más ha peleado por mi regreso, y de la afición no tengo palabras… es de admirar bastante, no es algo que se ve en otro lugar. Te lesionas, te esperan un año y te aplauden, no se ve en otro lugar”.

“Todos me acuerparon desde el día que me lesioné, saben lo difícil que lo he pasado y ellos son los que me apoyaban a dar lo mejor de mí en cada día”, cerró Newton Williams, que se va a dormir con la certeza de que todo su esfuerzo, finalmente, valió la pena.