El método de Deportivo Saprissa empieza a dar resultados en uno de los temas que más preocupaban al fútbol costarricense: las lesiones. En un contexto donde los equipos de la Primera División han sufrido constantes bajas por problemas físicos, el conjunto morado logró cambiar una tendencia que venía afectando seriamente su rendimiento.
Así Saprissa encontró una solución
La llegada de Marcelo Tulbovitz en agosto de 2025 marcó un punto de inflexión silencioso, pero determinante en la estructura interna del club. El panorama previo no era alentador, pero supo revertir el mal presente físico del Saprissa.
Durante los primeros meses del año, Saprissa acumuló una cifra alarmante de futbolistas lesionados, reflejo de una carga competitiva exigente y de hábitos que necesitaban ajustes. Entre enero y agosto, el equipo registró 25 lesiones: 12 de carácter muscular y 13 producto de impactos. Números que encendieron las alarmas en Tibás, no solo por la cantidad, sino por la incidencia directa en el rendimiento deportivo y la continuidad del plantel.
Con ese diagnóstico claro, la dirigencia apostó por un cambio profundo en la gestión del área médica y de rendimiento. La incorporación de Tulbovitz no fue casualidad: se buscaba una mirada moderna, integral y preventiva. Desde su llegada, el impacto fue inmediato en los registros.
Los buenos resultados de Tulbovitz
En los meses posteriores, Saprissa reportó 13 lesiones en total, divididas en 6 musculares, 6 de impacto y un quebranto de salud. La cifra representa prácticamente una reducción a la mitad respecto al período anterior.
Pero más allá de los números, lo que cambió fue la lógica de trabajo. El cuerpo médico del club ha insistido en que el secreto no está en una sola variable, sino en un conjunto de decisiones que apuntan al bienestar integral del futbolista.
Los descansos programados, muchas veces resistidos en el fútbol de alta competencia, se volvieron una pieza clave en la planificación. Saprissa comenzó a priorizar la recuperación tanto como el entrenamiento, entendiendo que el rendimiento sostenido depende de ese equilibrio.
A eso se suma un enfoque más riguroso en la nutrición y, sobre todo, en la calidad del sueño. En el club detectaron que pequeños ajustes en los hábitos diarios podían generar grandes diferencias en la prevención de lesiones. La alimentación dejó de ser un complemento y pasó a ser una herramienta estratégica, mientras que el descanso nocturno se convirtió en un indicador monitoreado con la misma atención que la carga física en los entrenamientos.
Datos Claves
- Marcelo Tulbovitz redujo las lesiones a casi la mitad tras su llegada en agosto de 2025.
- El equipo registró 25 lesiones totales entre enero y agosto antes del cambio de metodología.
- Los nuevos registros reportaron 13 lesiones divididas en seis musculares, seis impactos y una enfermedad.
