Argentina sufrió un golpe durísimo en la final del Mundial 2026. Después de avanzar con esfuerzo por cada una de las instancias eliminatorias, el equipo dirigido por Lionel Scaloni cayó 1-0 ante España en tiempo suplementario y se quedó a un paso de defender el título conquistado cuatro años atrás.
Ferran Torres marcó el único tanto del encuentro a los 106 minutos, cuando la Albiceleste ya jugaba con diez futbolistas por la expulsión de Enzo Fernández. El delantero español, que venía peleado con el gol, aprovechó una asistencia de Nico Williams y finalmente consiguió romper la resistencia de Emiliano “Dibu” Martínez.
España expuso el desgaste de Argentina
El resultado puede explicarse desde distintos lugares. España demostró durante todo el torneo que era uno de los equipos más completos, con una estructura colectiva sólida y una enorme cantidad de variantes en el banco de suplentes.
Argentina, en cambio, llegó al partido decisivo al límite de sus reservas. La base veterana del plantel había acumulado un importante desgaste y el equipo venía de atravesar encuentros muy exigentes: necesitó tiempo suplementario ante Cabo Verde, protagonizó una remontada heroica frente a Egipto y volvió a sufrir para superar a Inglaterra en las semifinales.
Ese cansancio también se reflejó en las lesiones. Lisandro Martínez debió abandonar la final durante el primer tiempo y Cristian Romero tampoco consiguió completar el encuentro. Con el correr de los minutos, Messi quedó cada vez más aislado y Argentina perdió capacidad para recuperar la pelota y avanzar con claridad.
España aprovechó el escenario para instalarse cerca del área rival y someter a la Albiceleste durante buena parte de la definición. La resistencia del Dibu Martínez sostuvo el empate hasta la prórroga, pero la superioridad ibérica terminó siendo demasiado grande.
La estadística condena a la Albiceleste
Los números retrataron con claridad esa diferencia. España concluyó la final con 20 remates, 12 de ellos al arco, mientras que Argentina apenas consiguió realizar dos disparos en todo el encuentro y ninguno tuvo dirección de portería. El arquero argentino acumuló 12 intervenciones antes del gol que definió el campeonato.
Lo más llamativo es que los dos intentos argentinos llegaron durante los últimos minutos del tiempo suplementario. El primero fue realizado por Messi alrededor del minuto 116, cuando España ya ganaba. Durante los 90 minutos reglamentarios, Argentina no había ensayado un solo remate.
El récord negro que Argentina ahora comparte con Costa Rica
La producción ofensiva dejó una marca negra para la Albiceleste. Desde que existen registros detallados de Opta, a partir del Mundial de 1966, nunca un equipo había terminado los 90 minutos de una final sin efectuar al menos un disparo.
Sin embargo, tomando en cuenta todos los partidos mundialistas y no solamente las finales, Argentina se convirtió en la tercera selección que atraviesa los 90 minutos sin rematar. Las dos actuaciones anteriores pertenecían al mismo país: Costa Rica.
La primera ocurrió en Italia 1990, cuando la Tricolor perdió 1-0 ante Brasil durante la fase de grupos. La segunda se produjo en Qatar 2022, en la recordada derrota por 7-0 frente a España.
Cuatro años después, el mismo rival consiguió repetir esa asfixia defensiva ante una potencia. España dejó sin remates durante el tiempo reglamentario a una Argentina que contaba con Messi, Julián Álvarez y varios de los futbolistas que habían sido campeones en 2022.
