La Selección Sub-17 de Guatemala se encuentra lista para iniciar su camino en el Campeonato de la Concacaf, con un objetivo claro y ambicioso: asegurar uno de los boletos hacia la Copa del Mundo de Catar 2026. La escuadra nacional cuenta con una ventaja estratégica invaluable en este torneo, ya que tendrá la oportunidad de disputar sus tres encuentros de la fase de grupos en condición de local, lo que genera una atmósfera de optimismo entre la afición y el cuerpo técnico.
El debut de la azul y blanco está programado para este jueves a las 19:00 horas, cuando se enfrente a su similar de Antigua y Barbuda en el Estadio Cempro. El director técnico, Willy Olivera, no ha ocultado su ilusión por este proceso, destacando que, aunque se trata de una etapa de formación, la meta principal es alcanzar la clasificación al mundial, un logro que calificaría como “grandioso” para el desarrollo del fútbol juvenil guatemalteco.
“Es un reto importante, si bien es cierto que es una etapa de formación, queremos lograr la clasificación al mundial. Ir a una copa del mundo sería algo grandioso, espero lo podamos lograr porque hemos armado un buen grupo, con buenas personas”, dijo el entrenador uruguayo que está al mando de los chapines
En cuanto a la propuesta táctica, Guatemala buscará ser protagonista durante la mayor parte de los encuentros. La consigna es clara: mantener la circulación de la pelota, presionar en campo contrario y aprovechar el talento de los jugadores con “buen pie”. Además, el conocimiento del terreno de juego y las condiciones climáticas favorables son factores que el equipo pretende explotar para imponer sus condiciones desde el primer minuto del debut.
Olivera también ha enfatizado la importancia de la solidez defensiva y la inteligencia emocional dentro de la cancha. Reconociendo que el fútbol regional se ha emparejado, el estratega instó a sus dirigidos a no desesperarse y a saber reaccionar ante el error. En un torneo de corta duración, la capacidad de resiliencia y la precisión para hacer daño en los momentos adecuados serán las claves para superar a rivales que no darán ninguna facilidad.
El calendario de la bicolor en esta fase de grupos continuará tras el duelo ante Antigua y Barbuda, enfrentando a Granada el 7 de febrero y cerrando contra Haití el 10 de febrero. El reglamento de la competición es exigente, pues solamente el equipo que finalice en el primer lugar de su sector garantizará de forma directa su presencia en la próxima justa mundialista, lo que obliga a los nacionales a buscar la perfección en cada jornada.
