El Ministerio Público (MP) de Guatemala confirmó este martes 21 de abril una noticia que impacta al país y al resto de Centroamérica. El ex futbolista guatemalteco Pedro Julio Samayoa Moreno fue capturada en Estados Unidos junto a su madre y a su hermano, quienes están implicados en un trágico caso ocurrido en 2005: el asesinato de Claudina Isabel Velásquez Paiz.
Los tres, Samayoa, Zully Moreno Barbier y Eduardo Alejandro Samayoa Moreno, fueron detenidos por agentes del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, por sus siglas en inglés) en el estado de Georgia y permanecen recluidos en el Stewart Detention Center, un centro de detención migratoria.
Se desconoce si el motivo de su aprehensión obedece a una irregular situación migratoria o a la alerta de captura emitida el pasado 10 de noviembre por el Tribunal Penal de Primera Instancia para Delitos de Narcotráfico, Delitos Ambientales y Casos de Alto Riesgo de la categoría “D” contra ellos y otros dos miembros de la familia: el padrastro, Jorge Barahona Orellana, y la ex esposa de Eduardo, Dalia Liset Palma Herrarte.
Según confirmó el MP, se iniciaron las gestiones para que Samayoa, recordado por su etapa en CSD Municipal y la Selección de Guatemala, como su hermano y su madre regresen al país para comparecer ante la justicia guatemalteca, que los declaró en desacato.
El crimen del que se lo acusa a Pedro Samayoa
A Pedro Samayoa, de 40 años, se lo acusa por los delitos de asesinato, obstaculización a la acción penal y falso testimonio en el caso Claudina Isabel Velásquez Paiz, una estudiante universitaria de 19 años que desapareció el 12 de agosto de 2005. Su cuerpo fue hallado sin vida el día siguiente, en la calzada Roosevelt, con signos de extrema violencia y violación.
Según un informe emitido en 2013 por la Comisión Según un informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el futbolista, que era amigo de la víctima, estuvo con ella en la noche que asistió a una fiesta y, posteriormente, desapareció.
Dos años después, el Estado de Guatemala fue condenado por la CIDH, declarándolo responsable de no investigar con debida diligencia el asesinato de Claudina Velásquez, perpetuar la impunidad y discriminar por razones de género. Tras la sentencia, el Estado creó la Alerta Isabel-Claudina, un mecanismo de búsqueda inmediata para localizar a mujeres desaparecidas.
