Atlético Balboa está de vuelta en la Primera División de El Salvador luego de concretar la compra de la categoría del Club Deportivo Hércules, una operación que pone fin a una espera de 15 años para el histórico conjunto unionense. El popular “Ciclón del Golfo” volverá a competir en la máxima categoría, donde no participaba desde la temporada 2010-2011.
El regreso del cuadro de La Unión representa una noticia de gran impacto para el fútbol salvadoreño y para una afición que durante más de una década soñó con volver a ver a su equipo entre los mejores del país. Ahora, el club tendrá la oportunidad de escribir un nuevo capítulo en su historia y recuperar el protagonismo que alguna vez tuvo en la élite.
La cifra que pagó Atlético Balboa para volver a la Primera División
La operación fue posible luego de que Atlético Balboa cumpliera con todos los requisitos establecidos por la Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT) para adquirir la categoría del Club Deportivo Hércules. Según confirmaron las autoridades, ambas instituciones firmaron la documentación correspondiente y el traspaso quedó oficialmente autorizado por un monto de 130,000 dólares.
El presidente del INDES, Yamil Bukele, explicó que el proceso se desarrolló conforme a la normativa vigente. “Atlético Balboa ha superado los requisitos establecidos por la FESFUT para obtener la autorización de la compra de la categoría de Club Deportivo Hércules, como parte del proceso de desintegración de la multipropiedad“, afirmó el dirigente al confirmar el regreso del equipo a la máxima categoría.
Más allá de esta inversión, Atlético Balboa cuenta con un importante recorrido dentro del fútbol salvadoreño. El conjunto unionense conquistó cuatro títulos de Segunda División, logrados en 2000, 2007, 2008 y el Apertura 2025, además de levantar la Copa Presidente en 2005, uno de los mayores éxitos de su historia.
Con el regreso ya oficial, el desafío para el “Ciclón del Golfo” será conformar un plantel competitivo que le permita mantenerse en la Primera División y responder a las expectativas de una afición que esperó 15 años para volver a celebrar la presencia de su equipo entre los grandes del fútbol salvadoreño.
