El 1-1 de la ida dejó una sensación rara: Xelajú se ilusionó con una noche histórica en Guatemala, pero Monterrey le apagó el festejo con un empate agónico que cambió por completo el mapa de la serie. Porque sí, el global está igualado… pero Rayados ya hizo lo que tenía que hacer afuera: marcó de visitante y ahora define en casa, en el BBVA, con el “detalle” que en Concachampions suele ser decisivo.

Para los Superchivos, la misión es clara y brava: ir a México a ganar o, como mínimo, forzar un empate con varios goles. Para Monterrey, el objetivo es más simple: cerrar la llave sin dejar dudas y evitar que el partido se convierta en una trampa.