La última jornada del Clausura 2026 en Costa Rica no solo se juega en la cancha, también se disputa en el terreno de las sospechas y los mensajes cruzados. Liga Deportiva Alajuelense llega con vida, pero obligado a ganar y a mirar de reojo lo que suceda en otro escenario: el partido entre Guadalupe FC y Club Sport Cartaginés, donde se definirá gran parte de su destino.
El contexto es tan tenso como delicado. Mientras la Liga necesita los tres puntos ante Municipal Liberia, también depende de que Guadalupe, ya descendido dé el golpe frente a Cartaginés. Y en ese escenario, como suele ocurrir en este tipo de definiciones, comenzaron a aparecer rumores que rápidamente encendieron las alarmas.
Las polémicas palabras de un directivo de Guadalupe
Fue ahí donde tomó la palabra Robert Garbanzo, quien decidió cortar de raíz cualquier especulación antes de que creciera. “Lo escuché en una emisora (que si La Liga llamaría para ofrecer un premio económico). Jamás me prestaría para eso y si me doy cuenta de alguien del club va denunciado”, lanzó, en una declaración que no dejó lugar a interpretaciones.
El mensaje fue claro y directo. Garbanzo no solo rechazó cualquier posibilidad de incentivación externa, sino que además dejó en evidencia que el tema ya estaba circulando en el ambiente futbolero. En un cierre de torneo donde todo está en juego, esas versiones suelen aparecer, pero pocas veces son respondidas con tanta firmeza desde adentro de un club.
Lejos de quedarse en la polémica, el dirigente también marcó el enfoque deportivo de su equipo. “Estamos pensando en Cartaginés. Queremos cerrar lo mejor posible para dignificar nuestro nombre”, aseguró, intentando devolver el eje a lo futbolístico y al objetivo de competir con seriedad, más allá de la situación en la tabla.
En Guadalupe, el descenso ya es una realidad, pero eso no significa que el partido sea un trámite. El equipo sabe que tiene en sus manos una pieza clave del desenlace del torneo y, en ese contexto, busca dejar una última imagen competitiva. No solo por ellos, sino por lo que representa el cierre de temporada en términos de orgullo institucional.
Mientras tanto, en Alajuelense siguen atentos a todo lo que ocurra. La Liga no depende de sí misma y cualquier ruido externo suma presión a un escenario que ya es complejo por naturaleza. Las palabras de Garbanzo, lejos de apagar el tema, le dieron un nuevo capítulo a una definición que promete ser tan intensa fuera como dentro del campo.
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