El exguardameta Jaime Penedo volvió a poner sobre la mesa lo que significó para Panamá disputar su primera Copa del Mundo, una experiencia que, según sus propias palabras, transforma por completo la visión de cualquier futbolista. A ocho años de aquella histórica participación en Rusia y ahora previo al regreso de los canaleros para United 2026.

Penedo fue contundente al describir la mentalidad con la que se debe encarar un torneo de esta magnitud: “no se va solo a participar, se va a competir”, aunque también resaltó la importancia de disfrutar el momento, esto también enviando un mensaje claro a los actualmente dirigidos por Thomas Christiansen.

La experiencia que cambia todo

El exseleccionado nacional de Panamá explicó que el verdadero impacto de una Copa del Mundo comienza incluso antes del debut. Desde el instante en que se logra la clasificación, todo cambia: aumenta la visibilidad, llegan nuevas oportunidades y el respeto internacional crece de forma inmediata.

“Se te abre otro panorama”, afirmó Penedo, destacando que tras clasificar, selecciones y clubes de alto nivel comienzan a mirar con otros ojos. Es como entrar a una élite futbolística, donde enfrentarse a equipos del top 10 mundial deja de ser un sueño para convertirse en una realidad.

En aquel histórico Mundial de Rusia 2018, Panamá quedó ubicada en el complicado Grupo G, compartiendo escenario con potencias como Inglaterra, Bélgica y Túnez. Un reto mayúsculo que puso a prueba el carácter de una generación que hizo historia para el fútbol canalero.

El exguardameta también recordó a algunas de las figuras que más lo impresionaron dentro del campo, resaltando nombres como Kevin De Bruyne, Eden Hazard, Romelu Lukaku y Harry Kane, futbolistas que, según describió, combinaban técnica, potencia física y una precisión excepcional en cada jugada.

A pesar de los resultados, la experiencia dejó un aprendizaje invaluable para Panamá. Hoy, las palabras de Jaime Penedo sirven como recordatorio de lo que implica competir en la máxima cita del fútbol mundial: un escenario donde no solo se mide el talento, sino también la mentalidad, la disciplina y la capacidad de soñar en grande.