Durante la participación de Arabia Saudita en la Copa del Mundo de Norteamérica 2026, muchos fanáticos del fútbol terminan haciéndose la misma pregunta: ¿por qué los apellidos de la vasta mayoría de los jugadores saudíes comienzan con el prefijo “Al-”?
La formación para el duelo ante España ofrece varios ejemplos a simple vista: Mohammed Al-Owais, Salem Al-Dawsari, Nasser Al-Dawsari, Hassan Al-Tambakti, Abdulelah Al-Amri, Moteb Al-Harbi o Firas Al-Buraikan.
Este fenómeno, además, se extiende mucho más allá de los antropónimos. Dentro del fútbol también aparece en los nombres de clubes de la primera división saudí y de otras ligas árabes. Al-Hilal y Al-Nassr son los casos más representativos por su peso internacional, pero el patrón se repite en muchos equipos, ciudades, instituciones, empresas y topónimos. La razón está en una de las partículas más comunes del árabe.
Qué significa “Al-” en árabe
“Al-” corresponde al artículo definido árabe ال, que suele traducirse como “el” o “la”. En español se usa como artículo separado, pero en árabe va unido a la palabra que acompaña.
Por eso, cuando un nombre árabe se pasa al alfabeto latino, muchas veces aparece escrito como “Al-” seguido del apellido, del lugar o del nombre propio de una institución.
En el caso de los futbolistas saudíes, ese “Al-” puede formar parte de un apellido familiar o tribal. En la práctica, para el uso deportivo internacional funcionan como apellidos, aunque su construcción viene de una lógica lingüística distinta a la de los nombres occidentales.
La confusión aparece porque, al leer una planilla de Arabia Saudita, el “Al-” se repite muchas veces y parece que todos comparten un mismo inicio de apellido. En realidad, la parte relevante viene después: Dawsari, Harbi, Amri, Owais, Buraikan, Tambakti.
Por qué también aparece en clubes como Al-Hilal y Al-Nassr
Al-Hilal puede traducirse como “la media luna” o “el creciente”, mientras que Al-Nassr se vincula con “la victoria”. Lo mismo ocurre con otros clubes del mundo árabe: Al-Ittihad significa “la unión”, Al-Ahli se asocia con “lo nacional” o “el club del pueblo”, y Al-Shabab significa “la juventud”.
En esos casos, “Al-” cumple el mismo papel de artículo definido. La diferencia está en que ya no acompaña a un apellido familiar, sino al nombre de una institución deportiva. Por eso aparece tanto en camisetas, escudos, nombres de estadios y transmisiones internacionales.
También hay un detalle de pronunciación: en árabe, el sonido de “al” puede modificarse según la letra que sigue. En algunas palabras, la “l” se asimila al sonido siguiente. Por eso, Al-Nassr puede pronunciarse más cerca de “An-Nassr”, aunque en la escritura latina se mantenga muchas veces la forma “Al-” por costumbre, uniformidad o criterio de transliteración.
Por qué no todos los jugadores saudíes lo llevan
En la selección de Arabia Saudita también aparecen futbolistas como Mohamed Kanno o Ayman Yahya, cuyos nombres no comienzan con el prefijo. La presencia de “Al-” es muy común en Arabia Saudita y en otros países árabes, pero no funciona como una regla obligatoria para todos los apellidos.
La clave está en mirar el nombre completo. Mohammed Al-Owais tiene “Mohammed” como nombre propio y “Al-Owais” como apellido o nombre familiar. Salem Al-Dawsari sigue la misma lógica: “Salem” es el nombre de pila y “Al-Dawsari” identifica su linaje o apellido.
