Pablo Lavallén explotó en conferencia de prensa luego del polémico juego ante Real España en el que Marathón cayó 0-1 en un accidentado partido con errores arbitrales.

El estratega argentino incluso se acercó hasta el árbitro Jefferson Escobar y en su teléfono celular le mostró los errores que marcaron el derbi sampedrano contra los dirigidos por el tico Jeaustin Campos.

“Me cansé. Me cansé de que me roben una final. Me cansé de que me roben un partido con Real España. Basta señores de la comisión de árbitros, señores de la liga, mejoren el fútbol hondureño. Diez partidos me van a dar (de castigo) porque la verdad no duele, pero si incómoda”, dijo Lavallén durante la conferencia.

El castigo que podría enfrentar

El entrenador del Monstruo Verde podría recibir dos castigos: uno por conducta incorrecta frente a los oficiales del partido y el segundo por incitación a la hostilidad y violencia.

En ese sentido, por la conducta antideportiva frente a los árbitros, Pablo Lavallén podría recibir tres partidos de castigo, según el artículo 49, numeral 1.

Mientras que, por sus polémicas palabras postpartido podría recibir hasta cuatro juegos como mínimo, según el artículo 53, numeral 1.

“Un oficial que públicamente vierta declaraciones, expresiones o ejecute acciones en deshonra, descrédito o menosprecio contra árbitros, la FFH y sus miembros, las ligas, las comisiones de FFH y en general contra cualquier oficial antes, durante o después de un partido, será sancionado con una suspensión de cuatro juegos como mínimo y prohibición de acceso a estados por el mismo período”, señala el artículo.

Es decir, que Pablo Lavallén enfrenta un castigo mínimo de entre cuatro y cinco partidos y un máximo de siete. De ser así, Pablo Lavallén se podría perder el resto de la primera vuelta del Clausura 2026.