La reciente detención del futbolista Alejandro Bran volvió a encender las alarmas en Liga Deportiva Alajuelense, poniendo sobre la mesa un problema que ha perseguido al club a lo largo de los años: la indisciplina.

Lejos de tratarse de un caso aislado, la historia rojinegra refleja una cadena de episodios que han obligado a la institución a tomar decisiones firmes, tanto a nivel individual como colectivo, en busca de preservar la imagen y los valores del equipo.

2005: El primer gran caso mediático

Uno de los antecedentes más recordados se remonta a 2005, cuando Froylán Ledezma fue sancionado tras abandonar una concentración, un hecho que marcó un antes y un después en la gestión disciplinaria del club.

El episodio no solo generó impacto mediático, sino que sentó un precedente dentro del fútbol nacional. Con el paso del tiempo, su nombre volvería a aparecer vinculado a otros incidentes que incomodaron a la dirigencia.

2008: Salida polémica de Eliseo Quintanilla

En 2008, el salvadoreño Eliseo Quintanilla dejó la institución en medio de fuertes cuestionamientos por indisciplina.

Entre los motivos destacaron una expulsión, ausencias a entrenamientos sin previo aviso y comportamientos alejados de las normas internas. La dirigencia actuó con firmeza, reforzando una política de tolerancia cero ante este tipo de conductas.

2012: Problemas fuera de la cancha

El 2012 trajo consigo otro episodio delicado, esta vez protagonizado por José Andrés Salvatierra, quien se vio involucrado en un accidente de tránsito.

La situación tomó mayor relevancia tras conocerse que la prueba de alcoholemia arrojó 0,81 gramos de alcohol en sangre, superando el límite permitido por la ley, lo que desató una fuerte repercusión mediática.

2023: Casos por consumo de marihuana

Uno de los capítulos más complejos a nivel grupal se registró en 2023, cuando seis jugadores dieron positivo por consumo de marihuana en pruebas de laboratorio.

El club optó por manejar el caso de forma interna, aplicando sanciones individuales según su reglamento. Sin embargo, el impacto fue significativo, ya que varios futbolistas terminaron fuera de la institución.

2025: Indisciplina en plena competencia

En septiembre de 2025, la polémica volvió en un momento crítico: plena competencia internacional.

Los jugadores John Paul Ruiz, Creichel Pérez, Dylan Paz y Dylan Aguilar fueron separados del plantel tras una salida nocturna, lo que les impidió viajar a un compromiso de la Copa Centroamericana. El incidente generó ruido en el entorno y obligó a tomar medidas inmediatas.

Un mes después, en octubre, el delantero Jonathan Moya fue sancionado con una multa de ¢350.000, después de hacerle el gesto de silencio a la afición manuda, enojado por las críticas que había recibido.

Jonathan Moya callando a los aficionados de Alajuelense

2026: Indisciplina colectiva y nuevo escándalo

El 2026 no ha sido la excepción. Alajuelense fue inicialmente multado con ¢525.000 por supuestos daños en el vestuario del estadio de Puntarenas, aunque posteriormente la sanción fue retirada tras una apelación por falta de pruebas.

Sin embargo, el episodio más reciente volvió a sacudir al club: la detención de Alejandro Bran en un condominio en Sabana, tras un incidente relacionado con el ruido de una motocicleta, que requirió la intervención de la Fuerza Pública.

Videos difundidos en redes sociales muestran el lamentable estado del futbolista, presuntamente bajo los efectos de sustancias que afectan su condición física y mental, lo que ha generado una ola de críticas y preocupación.

Un problema que persiste en el tiempo

La repetición de estos episodios deja en evidencia que la disciplina ha sido un desafío constante para Alajuelense.

Cada caso no solo golpea la credibilidad del club, sino que también reabre el debate sobre la responsabilidad de los futbolistas, dentro y fuera de la cancha. Mientras tanto, la institución continúa ajustando sus normas internas, en busca de erradicar un problema que, hasta hoy, sigue siendo una asignatura pendiente.