El 2026 representa un nuevo comienzo para José Rodolfo Alfaro. El futbolista de 25 años volvió a las canchas después de año y medio sin competir y ahora suma minutos con Asociación Deportiva Carmelita, club de la Liga de Ascenso que lo vio nacer futbolísticamente.

“Figuito”, que en su momento defendió los colores de Deportivo Saprissa, Municipal Grecia, Guadalupe FC y Pérez Zeledón, explica que la oportunidad apareció cuando menos lo esperaba.

Fue Edgar Artavia, presidente de Carmelita, quien lo contactó el 20 de diciembre pasado para proponerle volver al equipo verdolaga. “Me dijo que quería que volviera a jugar y yo le pedí unos días para pensarlo. Lo hablé con la familia, yo estaba muy agradecido por la oportunidad y le dije que sí”, recordó Alfaro sobre el momento en que decidió regresar.

Alfaro regresó al club que lo formó (Rafael Pacheco Granados).

¿Por qué se alejó del fútbol?

La decisión de colgar los botines no fue para nada sencilla. Según el propio jugador, el desgaste emocional y las lesiones lo llevaron a detenerse para recuperar el equilibrio.

La gente piensa que en esto todo es bonito y no es así, hay momentos buenos y malos. Para mí era mejor tomarme una pausa, hacerme a un lado y volver a retomar”, explicó para La Teja.

“Figuito” es bien recordado por los morados (Saprissa).

El interés de Carmelita fue determinante para volver a competir. “No es cualquiera el que lo quiera recibir a uno sin ritmo y por eso desde que me llamaron sentí cosquillas, esas ganas de volver a jugar y ahí estamos, estoy feliz”, añadió el ex morado.

El sueño de jugar en La Cueva

En su trayectoria, uno de los capítulos más recordados es su paso por Saprissa, equipo al que llegó en 2019 cuando apenas tenía 18 años. Para Alfaro, vestir la camiseta morada fue una experiencia que marcó su carrera, incluso si su etapa en el club fue breve.

Hay gente que dice que irme a Saprissa tan joven fue un error. Pero fue una oportunidad que se me presentó y ¿cómo iba a decir que no?, si es el sueño de todo niño ser tomado en cuenta por un equipo grande”, reflexionó. “Tuve un buen paso por el equipo, me sentía bien y si por alguna razón no pude seguir fue por algo externo, siempre lo entregué todo”. En Tibás, el volante ofensivo levantó el trofeo de la Liga Concacaf 2019 y del Torneo Clausura de aquel mismo año.

Hoy, mientras intenta recuperar su mejor versión en Carmelita, Alfaro también ha construido una vida fuera del fútbol. Junto a su esposa Paula, administra un negocio de nutrición y adiestramiento canino, un proyecto que ambos desarrollan desde hace tres años. Mientras tanto, su objetivo deportivo es el de recuperar ritmo, reencontrar su nivel y volver a la Primera División.

En síntesis

-Regreso tras una pausa larga: Rodolfo Alfaro volvió a las canchas con Carmelita después de año y medio sin competir, tras decidir alejarse del fútbol por desgaste mental y lesiones.

Paso por un grande del país: En 2019 jugó con Deportivo Saprissa, donde formó parte del plantel que conquistó la Liga Concacaf.

Meta clara a corto plazo: A sus 25 años, “Figuito” busca recuperar ritmo, ponerse en forma y volver a la Primera División del fútbol costarricense.