En el fútbol de Costa Rica hay historias que no siempre terminan en luces, contratos millonarios o estadios llenos. Algunas, como la de José Andrés Matarrita, reflejan el otro lado de la moneda, ese que muchos no ven. Formado en la Liga Deportiva Alajuelense, con condiciones para llegar lejos y el sueño intacto desde niño, su carrera tomó un giro inesperado que lo llevó de las canchas a los trabajos de construcción en cuestión de meses.
Desde muy pequeño, Matarrita llamó la atención en Nicoya, Guanacaste. A los 10 años, su talento lo llevó a las ligas menores de Alajuelense, donde permaneció durante siete años, formándose en uno de los entornos más exigentes del país. Todo parecía encaminado para dar el salto definitivo al profesionalismo, pero como suele pasar en el fútbol, no siempre alcanza con talento y esfuerzo.
Se fue a Liberia y luego al club de sus amores
Su camino lo llevó a Municipal Liberia y, más adelante, a cumplir uno de sus mayores anhelos: jugar con la AD Guanacasteca, el equipo de sus amores. Sin embargo, lo que prometía ser un punto de despegue terminó convirtiéndose en un golpe duro. En abril de 2025, el Comité de Licencias de la Federación Costarricense de Fútbol revocó la licencia del club por irregularidades administrativas, dejando a todo el plantel sin competencia y sin ingresos.
El nuevo trabajo de José Andrés Matarrita
En ese momento, la realidad lo obligó a tomar decisiones rápidas. Sin contrato y con responsabilidades económicas, Matarrita dejó el balón a un lado y se metió de lleno en el mundo de la construcción. Pasó de entrenar y competir a cargar bloques, mezclar cemento y soportar jornadas largas bajo el sol, en un cambio radical que pone en perspectiva lo frágil que puede ser la carrera de un futbolista.
La exigencia no terminó ahí. En medio de ese contexto, apareció la oportunidad de seguir ligado al fútbol en la Segunda B de Linafa con el equipo de Cruceños. Sus días se volvieron una rutina agotadora: trabajo físico durante el día y entrenamientos por la noche. “Era una locura, terminaba sumamente cansado”, recordó, evidenciando el sacrificio que implicaba sostener ese doble esfuerzo.
Con el paso del tiempo, esa experiencia dejó una enseñanza profunda. Más allá del golpe deportivo, Matarrita encontró una nueva forma de ver la vida. “Aprendí a valorar a la gente y el trabajo de todos. La construcción es durísima”, reconoció, con una mirada distinta sobre lo que significa luchar fuera del fútbol.
Hoy, su historia tiene un nuevo capítulo: volvió al profesionalismo con Municipal Grecia en la Liga de Ascenso, demostrando que, incluso después de caer, siempre hay espacio para levantarse.
Datos Claves
- La Fedefutbol revocó la licencia de AD Guanacasteca por irregularidades en abril de 2025.
- José Andrés Matarrita trabajó en construcción tras quedar sin contrato y sin ingresos.
- El futbolista Matarrita regresó al profesionalismo tras fichar con el Municipal Grecia.
