La cantera de la Liga Deportiva Alajuelense es, históricamente, una de las más prolíficas de la región. Sin embargo, vestir la camiseta rojinegra conlleva una presión que no todos logran digerir.
A lo largo de los años, han surgido nombres que ilusionaron a la afición con ser los herederos de las grandes glorias manudas, pero que, por lesiones, falta de regularidad, decisiones externas o indisciplina, no alcanzaron el techo que se les proyectaba.
En Fútbol Centroamérica nos propusimos hacer un racconto de los casos más sonados de este milenio de promesas que nunca despegaron, sin un orden específico.
1) Kenneth Cerdas
En 2015, cuando debutó en el primer equipo bajo las órdenes de Óscar Ramírez, la dirigencia manuda proyectaba que Kenneth Cerdas sería una de sus figuras del futuro. Sin embargo, tras solo 22 partidos disputados con el primer equipo y sin lograr consolidarse, el club decidió no renovar su contrato a finales de 2017.
Su salida se dio en silencio. Pasó a jugar en la Segunda División con Santa Ana (anteriormente había salido a préstamo a Santos de Guápiles), marcando el fin de una etapa donde el liguismo se quedó esperando la explosión del que iba a ser su próximo gran “10”.
2) Diego Calvo
Formado en las categorías menores, Calvo tuvo una ilusionante irrupción en Alajuelense que tocó su punto más alto en la campaña 2013/2014. Luego, salió a Vålerenga (Noruega). Fue parte de la gesta de La Sele en el Mundial de Brasil y dio el salto a Göteborg (Suecia) con 23 años. A partir de ahí, su carrera fue en declive y los problemas de indisciplina le hicieron ganar mala fama.
Terminó retornando al país en 2015 y tras, un paso fallido por la Liga, firmó con Saprissa: un movimiento que terminó de fracturar su relación con la hinchada que lo vio nacer a pesar de los cinco títulos que ganó como rojinegro. También pasó sin Cartaginés, aunque no llegó a debutar. Su última experiencia registrada fue en el Jove Español (quinta división ibérica), donde duró apenas dos semanas antes de rescindir en 2021.
3) Jurguens Montenegro
Montenegro generó ilusión en el liguismo tras la temporada 2021/2022, donde aportó 14 goles en 44 partidos y fue pieza clave tanto en la conquista de la 30 como de la Liga Concacaf. Salió a préstamo a Bolívar (Bolivia), sin pena ni gloria, Puntarenas y luego a Pérez Zeledón, pero en Alajuelense nunca recuperó su rol de “9” estelar.
A finales de 2023, la Liga hizo oficial su traspaso definitivo al KF Egnatia (Albania), de donde se terminaría yendo tras denunciar un amaño, cerrando su vínculo tras varios intentos fallidos por consolidarlo como el ariete del futuro. El atacante que ilusionó por su potencia y origen humilde terminó buscando su lugar lejos del Morera Soto.
4) Diego Estrada
Surgido de la cantera con una técnica exquisita, Estrada fue señalado como el jugador más talentoso de su generación tras el recordado Mundial Sub-20 de 2009. Tras conquistar el Invierno 2010, se marchó a la filial de Real Zaragoza (España), donde las cosas no le salieron como esperaba a sus 21 años y tuvo poco rodaje.
Tuvo un resurgir en Comunicaciones de Guatemala, donde fue campeón y figura, pero regresó al país como protagonista de un controversial movimiento al fichar por Saprissa. Allí tuvo un buen arranque, pero no llegó a ser lo que prometía: en tres temporadas marcó 17 goles. Dos tantos menos que los que hizo con los Cremas en un año. A pesar de su paso por Herediano, su carrera se fue diluyendo hasta concluir en Desamparados de la Liga de Ascenso.
5) Barlon Sequeira
Con 143 partidos oficiales como rojinegro, Sequeira es el caso de la “eterna promesa” que tuvo rodaje pero nunca el despegue definitivo. Debutó muy joven, con 18 años en agosto de 2016, y recibió la confianza de múltiples técnicos, pero su irregularidad y su falta de peso en los partidos agotaron la paciencia del liguismo, que lo agarró de punto.
En enero de 2022, finalmente se marchó de la institución en la que hizo toda la liga menor con destino a Sporting FC. Nunca logró transformarse en el extremo dominante que la cantera proyectó, aunque partió con la satisfacción de haber contribuido para ganar el Apertura 2020 y la Liga Concacaf.
6) Yosimar Arias
Arias debutó como profesional defendiendo la elástica de Alajuelense con apenas 17 años, rápidamente demostró su talento como enganche y se lo empezó a pensar como el sucesor de Wilmer López. Allí se proclamó campeón nacional y también quedó en la historia al ser parte del plantel que conquistó la Copa de Campeones de la Concacaf 2004.
Empero, sus problemas disciplinarios y una lucha contra el alcoholismo que persiste hasta el día de hoy —admitida por él mismo—, le jugaron en contra. Salió cedido a Puntarenas, renació en Brujas y de ahí pasó a Dorados de Sinaloa de México. Sin embargo, donde hizo buenas migas fue en Herediano, alzando cuatro títulos antes de colgar los tacos en Guanacasteca.
