Cody Gakpo protagonizó uno de los momentos más emotivos del Mundial 2026. El delantero de Países Bajos abrió el marcador con el 1-0 frente a Marruecos en los dieciseisavos de final y, lejos de celebrar con euforia, rompió en llanto mientras era abrazado por sus compañeros.

La conmovedora reacción del atacante del Liverpool tiene una explicación que ha conmovido al mundo del fútbol. Apenas unos días antes del encuentro, Gakpo y su pareja, Noa van der Bij, confirmaron la pérdida de su hijo durante el embarazo, una tragedia que golpeó a la familia en plena disputa de la Copa del Mundo.

El drama familiar

Pese al profundo dolor, el atacante decidió permanecer concentrado con la selección neerlandesa. La decisión fue tomada junto a su pareja y recibió el respaldo total del cuerpo técnico, la Federación Neerlandesa de Fútbol y sus compañeros, quienes han estado a su lado durante uno de los momentos más difíciles de su vida.

Por eso, cuando encontró el gol ante Marruecos, las emociones lo desbordaron. Gakpo señaló al cielo y no pudo contener las lágrimas, dedicando el tanto a su hijo fallecido en una escena que rápidamente ya da la vuelta al mundo y genera miles de mensajes de apoyo en redes sociales.

La pareja había compartido días atrás un emotivo mensaje en el que confirmó el fallecimiento de su bebé, al que llamarían Elijah Raphael Gakpo. En la publicación agradecieron las muestras de cariño recibidas y expresaron que su hijo “siempre será parte de su familia”, un mensaje que conmovió tanto a aficionados como a futbolistas y clubes de distintas partes del mundo.

El gol frente a Marruecos no solo significó una ventaja para Países Bajos en un partido decisivo del Mundial 2026, sino que también se convirtió en un homenaje cargado de sentimiento. Las lágrimas de Cody Gakpo reflejaron el enorme peso emocional que ha llevado durante el torneo y recordaron que, más allá del fútbol, los jugadores también enfrentan batallas personales fuera de la cancha.