El Portugal 2-1 Croacia es historia. En uno de los partidos más polémicos de la Copa del Mundo 2026 por todo lo que se dio en el final, los lusitanos se quedaron con el boleto a la ronda de octavos, instancia en la que se enfrentarán a España.
En un primer tiempo sin goles y con pocas llegadas, únicamente de los de Roberto Martínez, el segundo tiempo fue totalmente diferente. Con varias ocasiones, amarillas, anotaciones y lleno de polémicas, ambas selecciones dieron un verdadero espectáculo en Vancouver.
Croacia golpeó en la primera oportunidad que tuvo. El interminable Ivan Perisic puso el 1-0 sobre el minuto 53. El extremo del PSV recibió un centro desde la derecha. Controló el balón y sacó el zurdazo cruzado para lastimar a Diogo Costa.
Apenas 10 minutos más tarde, el árbitro Espen Eskås fue llamado por el VAR después de un tiro de esquina en el que hubo infracción de Vlašić sobre Renato Veiga. El croata lo agarró al luso y el juez pitó penal. Cristiano Ronaldo se hizo cargo y lo cambió por gol para el 1-1 parcial.
Sobre el tiempo de descuento, ya con CR7 fuera por sustitución, su reemplazante Gonçalo Ramos marcó el 2-1 de la victoria. Tras un centro de la izquierda de Rafa Leao, el ex PSG ganó de cabeza entre dos zagueros croatas.
Eso no fue todo en el partido, ya que en el 13° minuto de descuento hubo lugar para una de las mayores polémicas de esta Copa del Mundo. Gvardiol había puesto el agónico 2-2, pero fue invalidado por el VAR, que detectó un fuera de juego previo de Pasalic.
