James Trafford recordó la frustración que vivió la temporada pasada en Manchester City y explicó que esa falta de continuidad lo llevó a marcharse a Leeds United en el mercado de verano. “Qué sensación horrenda, horrenda. No jugar”, expresó. En su relato, las llamadas a familiares y amigos eran una forma de desahogarse cuando no tenía minutos.
La llegada de Gianluigi Donnarumma desde Paris Saint-Germain, menos de seis semanas después de la incorporación de Trafford, cambió su lugar en el equipo: el italiano pasó de inmediato a ser el arquero titular. Trafford había iniciado los tres primeros partidos de la campaña, pero solo sumó otra titularidad en la Premier League en los 35 encuentros siguientes a la llegada de Donnarumma.
Las llamadas con las que Trafford se desahogaba por no jugar
“Llamo a mi padre, llamo a mi madre, llamo a mi pareja, llamo a mis amigos”, contó Trafford en una entrevista con Football Daily.
El arquero comparó esa necesidad con una situación cotidiana: “Como la mayoría de las personas, tienes un mal día en el trabajo y llamas a alguien”.
El balance de Trafford: aprendizaje y dos títulos antes de llegar a Leeds
La distancia le permitió valorar aquella temporada de otra manera. “Hubo momentos en los que estaba muy decaído, me arrepentía de cosas y me sentía decepcionado, pero, mirando atrás, estoy muy agradecido por la experiencia”, reconoció.
Trafford admitió que el año no transcurrió como esperaba y que, mientras lo atravesaba, intentó sacar lo mejor de la situación.
“Mirando atrás, no creo que al final haya sido una temporada decepcionante porque aprendí muchísimo, mejoré muchísimo y gané dos trofeos en un año”, afirmó.
Los títulos tuvieron su participación directa: fue titular en las finales de la Copa de la Liga y la FA Cup que Manchester City ganó en Wembley.
En síntesis
- Desahogo personal: Trafford contó que llamaba a sus padres, su pareja y sus amigos cuando no jugaba.
- Continuidad liguera: solo sumó una titularidad más en los 35 partidos de Premier League posteriores a la llegada de Donnarumma.
- Balance retrospectivo: pese a los momentos difíciles, valoró su aprendizaje, su mejora y los dos títulos.




















