Michael Carrick sucedió a Rúben Amorim en Manchester United, y su gestión desde ese relevo es el punto de partida del cuestionamiento que The Athletic publicó este 7 de octubre de 2026: ¿debería intervenir antes o aprovechar con mayor decisión a sus suplentes?
La discusión tiene dos ejes distintos: cuánto espera para realizar la primera sustitución de cada partido y en qué minuto se producen, en promedio, todos sus cambios. La diferencia importa para entender las cifras, pero también para ponerlas frente a las necesidades del equipo y los jugadores que tiene a disposición.
Qué dicen las cifras sobre los cambios de Carrick
The Athletic, con datos que atribuye a Opta, sitúa el primer cambio de Carrick cerca del minuto 65 en promedio, el tercero más tardío entre los equipos de la Premier League desde que asumió. La comparación incluye a los clubes que descendieron en mayo y mide exclusivamente la primera sustitución de cada encuentro.
Por separado, el análisis señala que solo Bournemouth y Everton realizan sus cambios más tarde que Manchester United en el promedio general. Para Carrick, esa cifra es de 76,3 minutos y baja a 69,1 cuando el United va perdiendo. Ambos valores corresponden a todas las sustituciones, no al primer movimiento desde el banco.
El marcador adverso, por lo tanto, va acompañado de una reacción más temprana. Pero ese adelanto no dice, por sí solo, si las decisiones funcionaron.
El propio análisis aporta un contexto importante: gran parte de la comparación procede de la temporada anterior, cuando el United necesitó remontar en pocas ocasiones. Tampoco tenía compromisos europeos ni de copa que aumentaran la necesidad de rotar o dar descanso a sus futbolistas.
Los partidos que alimentan el debate
La espera ante el Fulham es uno de los episodios señalados por The Athletic. El United quedó en desventaja al minuto 63 y Carrick hizo su primer cambio al 77: pasaron catorce minutos antes de mover el banco. Otro caso es la derrota ante el Brighton en la Copa de la Liga, en la que el equipo perdió una ventaja de 2-0 del primer tiempo y al minuto 66 ya iba perdiendo.
Ante el Fulham, Joshua Zirkzee reemplazó a Marcus Rashford y Matheus Cunha pasó a la izquierda, mientras que Mason Mount también ingresó por Kobbie Mainoo, como detalla la crónica del Irish Examiner. El encuentro terminó empatado. La salida de Rashford, además, tuvo un motivo físico: “Tuvimos que sacarlo porque tenía una molestia”, explicó Carrick a beIN Sports, en una declaración recogida por el Evening Standard.
También hubo respuestas más rápidas. The Athletic recuerda que, ante el Hull, el United perdía por dos goles antes del descanso y Rashford ingresó por Patrick Dorgu en el entretiempo. En una etapa anterior de la gestión de Carrick, Benjamin Šeško entró al minuto 58 ante el Everton, con el marcador sin goles, y terminó anotando el único tanto.
Ese último encuentro no debe confundirse con el empate de la nueva campaña frente al Everton: allí Šeško puso el 2-1 antes de que Ainsley Maitland-Niles igualara en tiempo añadido. Los ejemplos muestran esperas cuestionadas, cambios tempranos y suplentes decisivos; no convierten el adelanto de una sustitución en garantía de un resultado mejor.
Las opciones del banco y la postura previa de Carrick
The Athletic relaciona las alternativas ofensivas limitadas con la situación física de Šeško y Amad. El primero se recuperaba de una lesión en la espinilla que lo dejó fuera de la pretemporada y sufrió una recaída del mismo problema. Un descanso era una posibilidad, no una decisión tomada. Amad seguía recuperándose de una lesión y todavía no había jugado esa temporada.
Ante el Fulham, las opciones ofensivas entre los suplentes eran Zirkzee, Dorgu, Mount y Shea Lacey, de 19 años. Entraron todos salvo Lacey, y Dorgu actuó como lateral izquierdo. El análisis vincula esas ausencias con la necesidad de reacomodar posiciones y con la escasez de alternativas con experiencia para alterar los partidos. Su interrogante apunta a cómo aprovechar mejor a los jugadores disponibles, no a que Carrick deje deliberadamente en el banco a quienes podrían resolver los encuentros.
La postura pública del entrenador sobre este asunto es anterior al debate de octubre. Después de la derrota ante el Leeds en Old Trafford, en abril, Carrick defendió que las decisiones no se reducen al reloj: “Hay mucho que interviene en las sustituciones. Creo que hemos tenido un buen impacto desde el banco, cuando repasamos el tiempo que llevamos aquí”
Sobre comparar la cantidad y el momento de sus cambios con los de otros equipos, añadió: “Es un poco irrelevante, realmente. Lo que importa son los resultados. Y, en general, hemos tenido buenos resultados”. Era su valoración de aquella etapa, no una respuesta nueva al cuestionamiento actual.
En síntesis
- El cuestionamiento: si Carrick puede intervenir antes y aprovechar mejor a sus suplentes.
- Dos mediciones: el promedio del primer cambio no equivale al de todas las sustituciones.
- El banco disponible: las lesiones y los problemas físicos reducen las alternativas ofensivas.
- Los contrastes: las esperas discutidas conviven con cambios tempranos y suplentes decisivos, sin garantizar que otras decisiones hubieran cambiado los resultados.




















