Manchester United quiere construir un nuevo estadio para 100.000 espectadores como parte del desarrollo de Trafford Wharfside, cuyo plan maestro todavía debe completarse. No es una obra aprobada ni en construcción.
Las opiniones recogidas por Andy Mitten en The Athletic muestran entusiasmo, pero también preocupaciones por el futuro de Old Trafford, las entradas y la convivencia en días de partido. Su recorrido incluye preferencias de aficionados, conversaciones informales con residentes y preguntas en las consultas públicas: entre quienes participaron no hay una única postura.
¿En qué etapa está el proyecto del nuevo estadio?
El Consejo de Trafford confirmó el 29 de septiembre de 2026 el cierre de la consulta pública del borrador del plan maestro, tras dos meses de participación. Las cuatro sesiones presenciales reunieron a más de 100 personas y hubo alrededor de 100 respuestas formales en línea.
Ahora, el Consejo debe considerar esas respuestas y resumirlas en una declaración de consulta que publicará junto con el plan maestro final. Después, el documento deberá ser adoptado por su Comité Ejecutivo. Ese proceso no equivale a la aprobación definitiva del estadio: la iniciativa es de largo plazo, comprende varias fases y aún requiere trabajo detallado.
El plan municipal abarca unas 150 hectáreas y proyecta 15.000 viviendas nuevas y 48.000 empleos locales, con el estadio como catalizador. Son proyecciones para el conjunto de Trafford Wharfside, no beneficios garantizados ni cifras correspondientes únicamente al recinto.
The Athletic detalla que el estadio es responsabilidad de Manchester United, pero su financiamiento todavía no está confirmado y no existe un calendario exacto. La nueva estación ferroviaria discutida para atender al distrito tampoco está confirmada ni presupuestada.
Un estadio nuevo o conservar Old Trafford: las preferencias de los aficionados
Entre los aficionados consultados por Mitten hay quienes apoyan una nueva casa y quienes temen perder Old Trafford, un lugar al que sienten un fuerte apego. Otros plantean una inquietud muy concreta: no poder pagar las entradas en el estadio de reemplazo. La remodelación del recinto actual no se ofreció como opción en este proceso de consulta.
La encuesta del club de 2024, citada en el reportaje, aporta un antecedente: participaron más de 50.000 abonados, miembros del club ejecutivo y socios. El 52% prefería construir un estadio nuevo, el 31% apoyaba renovar el existente y el 17% estaba indeciso. Esas preferencias corresponden a los participantes de aquella encuesta, no a una consulta a todos los hinchas o a los vecinos.
Jim Ratcliffe ya había expresado la tensión entre accesibilidad e ingresos en diciembre de 2024: “Tenemos que asegurarnos de que quienes son verdaderos aficionados puedan pagar para asistir”. También sostuvo: “Tenemos que equilibrar eso y optimizar nuestros ingresos por entradas”. Sus palabras de entonces no constituyen una garantía sobre los precios del futuro estadio.
Las inquietudes de los vecinos y la pregunta por las viviendas
Las conversaciones informales de Mitten con residentes también reflejaron diferencias. Algunos eran aficionados y abonados que querían el nuevo estadio; otros sentían que vivir cerca del club les aportaba pocos beneficios y describían molestias en días de partido: basura, personas que orinaban cerca de sus casas y ocupación de sus espacios de estacionamiento.
La vivienda abrió otra pregunta durante una de las consultas. “¿Estos apartamentos serán asequibles para la gente común?”, preguntó una mujer. La respuesta fue que se aplicarían las disposiciones habituales de vivienda asequible necesarias para obtener el permiso de planificación. No se precisaron precios, y esa respuesta no significa que el permiso ya esté concedido.
También hubo opiniones distintas sobre la línea ferroviaria: mantenerla como barrera entre las viviendas y los aficionados, o abrir la zona al desarrollo previsto. Ese desarrollo contempla espacios verdes, escuelas, tiendas, una biblioteca y un parque. Las experiencias y expectativas de los residentes consultados muestran distintos intereses en juego, sin establecer una posición mayoritaria del vecindario.
En síntesis
- Capacidad propuesta: Manchester United quiere un nuevo estadio para 100.000 espectadores.
- Proceso pendiente: terminó la consulta del plan maestro, pero quedan su versión final y adopción; el estadio no tiene aprobación definitiva.
- Opiniones diversas: el apoyo al nuevo recinto convive con el apego a Old Trafford y preocupaciones por entradas, convivencia y vivienda.




















