Gerry Cardinale aseguró que el puesto de Rúben Amorim, entrenador del Milan, no está en peligro. En una entrevista publicada por La Gazzetta dello Sport el viernes 30 de octubre, el propietario expresó su plena confianza en el portugués y explicó por qué sostiene su apuesta por él.
El respaldo llegó con el equipo ubicado en el quinto puesto de la Serie A 2026/27, con 18 puntos tras nueve partidos. El miércoles 28, el Milan había perdido 2-4 ante el Bologna, un resultado que dejó al conjunto de Amorim con trabajo por hacer para acercarse a los primeros lugares.
La referencia a Top Gun y el respaldo al puesto de Amorim
Cardinale recurrió al cine para dejar clara su postura: “Sí, tengo plena confianza en él. Al final de Top Gun hay una gran frase: ‘No abandonaré a mi compañero de ala’. Y yo no abandonaré a Rúben”, afirmó.
La respuesta sobre la situación del cargo fue igual de contundente: “No corre ningún peligro. Permaneceré a su lado”. El propietario no fijó un plazo para ese respaldo.
Por qué Cardinale sostiene su apuesta por Amorim
La defensa del técnico parte de una decisión que Cardinale reivindicó como propia. “Es mi entrenador y seguiremos trabajando juntos hasta que consigamos dar un salto de calidad. No se puede ganar si se cambia constantemente de entrenador. Yo elegí a Amorim”, sostuvo.
El propietario añadió que admitiría haberse equivocado, pero que no considera que ese sea el caso. Explicó que lo contrató porque Amorim le detalló los errores cometidos en el Manchester United y lo que había aprendido de aquella experiencia.
También lo describió como un líder con la cultura adecuada y un entrenador preparado. A su juicio, el ambiente en Milanello es distinto al de los cuatro años anteriores gracias al portugués, a quien reconoció una buena gestión y preparación del grupo.
Las llamadas antes de cada partido son otro ejemplo del vínculo que relató Cardinale. Contó que le pregunta cómo puede ayudarlo y qué necesita, mientras Amorim le responde que tiene la situación bajo control. Para el propietario, el técnico sabe hacer su trabajo y no necesita presión adicional de su parte.
El trabajo pendiente y los refuerzos que plantea Cardinale
La confianza no le impidió señalar aspectos por corregir. Cardinale consideró que el equipo todavía debe encontrar cohesión y aprender a rotar sin dejar de marcar y ganar.
En su descripción del fútbol de Amorim, destacó la alta intensidad y las transiciones rápidas, y afirmó que los jugadores recorren entre 9 y 11 kilómetros por partido. Según su razonamiento, esa exigencia, sumada a la participación europea, obliga a repartir minutos.
Las lesiones recientes también lo inquietaron. Por eso, planteó como prioridad construir una plantilla capaz de afrontarlas y anunció su intención de actuar de forma agresiva y oportunista en el mercado de enero, además de seguir reforzando la banca.
El propietario espera una reacción con determinación para que el equipo demuestre sus cualidades en el campo. Su exigencia quedó resumida en otra frase: “Para mí, un empate es una derrota”. Sostuvo que solo las victorias permitirán reducir la distancia con los primeros.
En síntesis
- Respaldo explícito: Cardinale aseguró que el puesto de Amorim no está en peligro.
- Elección personal: defendió al técnico que escogió y la estabilidad para construir un equipo ganador.
- Próximos pasos: planteó mejorar la cohesión y la rotación, además de reforzar la banca en enero.




















