Gonçalo Ramos, actual delantero del Milan, compartía con su familia el malestar que le provocaba la falta de continuidad en el PSG. En una entrevista con el programa Soltinhos pelo Mundo, de Canal 11, explicó que los goles no siempre se traducían en oportunidades para comenzar los partidos.
“En mis últimos tres años en el PSG, no creo haber encadenado nunca cuatro o cinco partidos seguidos como titular. A veces era frustrante y me enojaba”, expresó. También recordó una situación que le costaba entender: “Llegó a pasar que marcara en cuatro o cinco partidos consecutivos y no fui titular en ninguno”.
El atacante explicó que evitaba quejarse públicamente porque sabía que podía perjudicar su imagen. Prefería seguir trabajando para que nadie cuestionara su profesionalismo ni su actitud, aunque reconoció que sentía amargura y procuraba transformarla en algo positivo.
Ramos quiso salir en enero, pero el PSG rechazó su partida
Ramos contó que quería marcharse en enero, aun cuando reconocía que salir a mitad de temporada era complicado y no representaba la mejor opción.
“El club dijo que no, porque para que yo saliera tenían que buscar a alguien”, recordó. Sin embargo, añadió que Luís Campos le aseguró que podría irse en verano.
Durante el Mundial, según relató, mantenía conversaciones con Jorge Mendes y surgió el interés del Milan. Más adelante, Mendes lo llamó una mañana para comunicarle que el traspaso estaba cerrado.
Pero dejar París también tuvo un costo personal. Ramos reconoció que le costó despedirse del PSG por el buen ambiente del grupo y por el tiempo que compartía con los tres portugueses del equipo. El vínculo con sus compañeros no borraba su deseo de cambiar de situación deportiva.
La llamada de Amorim antes de su llegada al Milan
Rúben Amorim le transmitió su confianza en una llamada que Ramos recordó con claridad: “Me llamó, me dijo que quería un delantero centro y que yo era su elección”. El atacante contó que el técnico estaba haciendo todo lo posible por llevarlo al Milan y le habló de lo que podían lograr juntos; él le agradeció la confianza.
Sus compañeros de selección que habían trabajado con Amorim también lo animaron. De acuerdo con Ramos, solo le decían cosas buenas del entrenador y, cuando firmó, le aseguraron que disfrutaría jugar bajo sus órdenes.
El delantero vinculó esa confianza con una función en la que se siente más cómodo: “Aquí juego como un nueve. Hago trabajo de nueve; en el PSG hacía tareas que no son las que mejor se me dan”, explicó.
Su llegada también tuvo una dimensión importante para el club italiano: TuttoMercatoWeb lo describió como el fichaje más caro de la historia del Milan.
En síntesis
- Ramos vinculó su frustración en el PSG con la falta de continuidad como titular.
- Contó que quiso salir en enero y que, tras la negativa del club, Campos le aseguró que podría marcharse en verano.
- El delantero recordó que Amorim lo llamó para decirle que era su elección como nueve del Milan.




















