Ejecutivos del fútbol inglés presionarían para investigar las temporadas del Manchester City posteriores a 2018

4 de noviembre de 2026 a las 00:21
Ejecutivos del fútbol inglés presionarían para investigar las temporadas del Manchester City posteriores a 2018

Foto de archivo/contexto: El Etihad Stadium, casa del Manchester City. Foto: Carl Recine, getty

El Manchester City enfrenta presión para que su caso financiero alcance también las temporadas posteriores a 2018. Según The Independent, un número creciente de ejecutivos del fútbol inglés impulsa que la Premier League examine ese período o presente nuevos cargos. La propuesta provoca desacuerdos: sigue en debate y no supone la apertura formal de una segunda investigación.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

El corte de 2018 tiene una explicación concreta. La investigación inicial nació de correos filtrados publicados en noviembre de ese año, que abarcaban el período de 2009 a 2018.

¿Por qué proponen investigar al Manchester City después de 2018?

El argumento de quienes impulsan otra pesquisa parte de las conclusiones de la comisión independiente descritas por The Independent: los patrocinios del City habían sido inflados mediante inversión encubierta de sus propietarios, y el club y sus patrocinadores de Abu Dabi eran partes relacionadas.

Quienes promueven investigar se preguntan si esas prácticas cesaron en 2018, mientras los ingresos comerciales seguían contabilizándose en un nivel similar. Su planteamiento apunta a la continuidad de las relaciones y del mecanismo de financiamiento, no solo a las cifras de los acuerdos.

Si esas relaciones y prácticas hubieran continuado, la falta de declaración de los vínculos y de evaluaciones del valor justo de mercado de los patrocinios podría fundamentar nuevos cargos. Las conclusiones sobre el período anterior no prueban, por sí solas, infracciones posteriores a 2018.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

El desacuerdo sobre los fundamentos de otra investigación

La resistencia a otra pesquisa tiene varios motivos. The Independent recoge la postura de ejecutivos que cuestionan si existen fundamentos igualmente claros sin pruebas comparables a los correos filtrados que pusieron en marcha la primera investigación.

Otros consideran que abrir un nuevo proceso podría resultar innecesario si se mantiene el fallo de culpabilidad y las sanciones son apropiadas. Para quienes defienden esa posición, eso implicaría consecuencias deportivas significativas y atención a la dirigencia responsable.

Los acuerdos comerciales posteriores a 2018 también dividen opiniones. Un argumento sostiene que pudieron haber sido evaluados a valor de mercado bajo las reglas de partes asociadas. Los partidarios de investigar responden que una pesquisa sobre financiamiento encubierto abordaría una cuestión diferente. Son posiciones enfrentadas sobre el alcance de otro proceso, no una conclusión jurídica que cierre la discusión.

Una posible herramienta de negociación y el temor a otros cinco años

La posibilidad de otra investigación también tiene una lectura estratégica. Según The Independent, algunos ejecutivos creen que podría reservarse como herramienta de negociación sobre las sanciones: renunciar a una nueva pesquisa sería una eventual concesión frente a un castigo potencialmente severo.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Esa hipótesis contempla incluso una venta voluntaria o forzada bajo el regulador independiente del fútbol inglés. Reducir la incertidumbre sobre futuras investigaciones y sanciones podría evitar que potenciales compradores se alejaran. No se trata de una negociación confirmada ni de una venta decidida.

Por separado, quienes cuestionan otro proceso temen que tome al menos cinco años más y prolongue la presión sobre la Premier League; no es un plazo establecido.

En síntesis

  • Después de 2018: investigar las temporadas posteriores sigue siendo una propuesta en debate.
  • Posiciones enfrentadas: el posible alcance de los patrocinios choca con objeciones sobre las pruebas y la necesidad de otra pesquisa.
  • Consecuencias hipotéticas: una posible palanca negociadora y el temor a cinco años más de incertidumbre, sin acuerdo ni duración establecidos.
Comparte este artículo

Lee también