El Bayern venció 2-0 al Atlético de Madrid el martes 3 de noviembre en el Riyadh Air Metropolitano, por la Champions League 2026/27. Más allá del marcador, el análisis técnico de la UEFA destacó una actuación defensiva con dos respuestas complementarias: ahogar la salida rival y cerrar los espacios cerca de su propio arco.
La presión y la contrapresión en campo contrario fueron la primera barrera; al retroceder, el conjunto alemán defendió en bloque bajo. Roberto Martínez, observador técnico de la UEFA, puso el acento en la claridad de ese plan y en la convicción para ejecutarlo.
¿Cómo frenó Bayern la salida del Atlético?
El punto de partida fue un planteamiento con marcajes individuales y decisiones firmes por toda la cancha. Para Martínez, presionar arriba con éxito permitió detener al Atlético desde el origen. “Vincent Kompany les ha dado muchísima confianza en lo que hacen”, explicó, y destacó que esa agresividad no los llevó a perder la compostura.
Los centrales también participaron lejos de su área. El análisis mostró a Jonathan Tah adelantando su posición para defender con agresividad, una actitud que Martínez elogió tanto en él como en Dayot Upamecano: “Se comunican con sus acciones, son muy positivos”.
Marc Pubill describió la dificultad desde el otro lado: “Nos costó salir desde atrás. Nos costó dar el primer pase y conservar el balón para salir”, declaró a Movistar Plus.
La lectura técnica de la UEFA vinculó los dos goles con recuperaciones en zonas altas, como recompensa por la contrapresión, es decir, la reacción para recuperar tras perder el balón. En la secuencia del segundo, Alphonso Davies le quitó la pelota a Marcos Llorente; la jugada terminó con el gol de Konrad Laimer al minuto 74, con asistencia de Harry Kane. Aaron Danks elogió el esfuerzo constante de Laimer y cuánto corrió para el equipo.
El trabajo defensivo también dejó 45 recuperaciones en el tercio medio, la mejor cifra del Bayern en la fase de liga hasta ese momento. Ese registro corresponde a la zona central de la cancha, distinto al de las recuperaciones altas que precedieron a los goles.
¿Cómo se prepara una presión así? Phil Church, instructor técnico de la UEFA, explicó que una sesión debe atender la posición inicial, las distancias respecto al balón y al rival, y el ángulo y la velocidad de aproximación. La orientación corporal tiene que permitir avanzar, retroceder o girar; después llega la decisión de bloquear, disputar, interceptar o desviar un pase, impedir el giro del rival o forzarlo a jugar hacia atrás.
Como principios de entrenamiento, Church enumeró tres activadores para presionar: la posición y velocidad del balón, los pases hacia atrás y los pases o controles deficientes. La presión, bajo esa explicación, requiere reconocer cuándo saltar, no solamente correr hacia quien tiene la pelota.
El bloque bajo y el esfuerzo colectivo para proteger el área
El repliegue ofreció la otra cara de la actuación. El análisis de la UEFA destacó que el Bayern negó espacios dentro y alrededor del área cuando defendió más cerca de su arco. El ejemplo del minuto 93 mostró a todos contribuyendo a protegerlo, en contraste con los centrales adelantando posiciones durante la presión.
“Estuvieron compactos, comprometidos y trabajaron muy duro sin balón”, valoró Martínez sobre esa secuencia. Aaron Danks, asistente del Bayern, resumió el peso del esfuerzo compartido: “Esta noche se trató principalmente del colectivo”, y elogió la manera en que defendieron como grupo para mantener el arco en cero. Manuel Neuer terminó con tres atajadas.
Church añadió una clave colectiva en sus orientaciones de entrenamiento: coordinar ángulos y distancias y moverse juntos con el balón o el rival, evitando que los pases o las conducciones atraviesen las líneas. Si una línea queda superada, las carreras de recuperación son cruciales para volver a disputar la pelota o recuperar la posición. La coordinación importa tanto al salir a presionar como al volver a proteger el arco.
En síntesis
- Presión y contrapresión: marcajes individuales y centrales agresivos para dificultar la salida del Atlético.
- 45 recuperaciones en el tercio medio: el mejor registro del Bayern en la fase de liga hasta ese momento.
- Protección colectiva del área: repliegue compacto y participación de todos en la acción del minuto 93.




















