Con Miguel Ángel Ortiz Arias como árbitro principal, el Atlético de Madrid venció 2-1 al Real Madrid en el Riyadh Air Metropolitano, pero la conferencia de prensa de José Mourinho terminó encendida por dos acciones del primer tiempo que el técnico blanco consideró determinantes.
Mourinho llevó una hoja impresa con fotografías de las jugadas de Cristian Romero sobre Jude Bellingham y de Lee Kang-in sobre Federico Valverde. Ahí sostuvo su reclamo más fuerte: “La historia del partido está aquí y son dos tarjetas rojas claras”. La protesta, eso sí, quedó planteada como su valoración sobre el arbitraje y no como una conclusión oficial sobre las decisiones.
Las dos jugadas que encendieron a Mourinho
La primera acción terminó con una decisión disciplinaria confirmada: Cristian Romero fue amonestado a los 39' por su entrada sobre Jude Bellingham, pero no fue expulsado. La segunda elevó todavía más la bronca del entrenador merengue: Lee Kang-in no recibió tarjeta por la acción sobre Federico Valverde.
Mourinho apuntó directamente a la diferencia de criterio. En su descargo, cuestionó que la jugada de Romero sí derivara en revisión, mientras que la de Lee no tuviera una intervención similar, y remarcó que la segunda incluso le parecía más evidente.
El técnico también cargó contra el manejo general del arbitraje. Dijo que todo había sido “muy extraño”, lanzó un irónico “felicidades al CTA” y reprochó que Ortiz Arias, a sus 41 años, no tuviera experiencia internacional para soportar la presión de un partido de esta magnitud. Sus críticas quedaron planteadas como su lectura de lo ocurrido.
El argumento de Mourinho tras la roja a Huijsen
La furia del entrenador del Real Madrid no se explicó solo por las dos acciones del primer tiempo. El contexto competitivo le dio todavía más peso a su reclamo: Dean Huijsen fue expulsado a los 52', un minuto después Alex Grimaldo marcó de penal el 1-0, Jonathan David amplió a los 59' y Antonio Rüdiger descontó a los 89' para el 2-1 definitivo.
A partir de esa secuencia, Mourinho sostuvo que el partido habría tomado otro rumbo si el Atlético hubiera jugado con nueve hombres durante buena parte de la tarde. “Con las dificultades que tuvimos después, con 11 contra 10, imaginen lo que habría sido para nosotros 50 minutos con 11 contra nueve”, disparó.
Mourinho, de todos modos, dejó un matiz importante para no empujar su queja hacia una acusación cerrada. “No quiero decir que esto estuviera preparado. Quiero pensar que son errores, como los errores que comete un entrenador”, afirmó. Después de eso, también elogió la entrega de sus futbolistas y dejó claro que no estaba decepcionado con el rendimiento del equipo, especialmente en el primer tiempo.
La respuesta de Simeone al reclamo
Diego Simeone no entró al fondo de las dos jugadas. Su respuesta fue más general y apuntó al tono de las declaraciones posteriores al derbi.
“Tenemos que respetar al otro, a los árbitros, a los compañeros, al trabajo, porque si no lo hacemos, perdemos todos”, señaló el técnico del Atlético de Madrid. En la misma línea, advirtió que los entrenadores deben tener cuidado con lo que dicen y que no se puede cruzar esa línea de respeto, sin importar quién haga la declaración.
En síntesis
- Reclamo de Mourinho: sostuvo que las acciones de Romero sobre Bellingham y Lee sobre Valverde eran “dos tarjetas rojas claras”.
- Contexto disciplinario: Romero fue amonestado, Lee no recibió tarjeta y Huijsen fue expulsado al inicio del segundo tiempo.
- Respuesta de Simeone: pidió respeto y cautela en las declaraciones, sin juzgar las sanciones concretas.




















